Corría lo más rápido que podía, mi cabello rojo se movía provocando que tapara mi vista y no logrará ver a quien empujaba, me limitaba a pedir disculpas en todos los idiomas que me sabía, lo único que me importaba en ese momento era... 1. Llegar a tiempo del otro lado de la estación.
2. No derramar el café que traía en una mano mientras que con la otra apretaba fuertemente mis guiones para mi nueva obra de teatro.
3. No tropezar con mis tacones o con alguna persona.
Todo había sido un desastre está mañana.
Me había levantado temprano está mañana para salir al trabajo y comenzar a prepararme, hasta hay todo bien, pero empeoró cuando no encontré mi licencia para conducir y sin ella, me podrían multar, ya que últimamente han habido muchos incidentes con los conductores y yo quería evitarme uno. Se suponía que estaba en mi cartera, sin embargo no la encontré, la busqué y la busqué, pero no la encontré.
Olvidando ese incidente, recordé mi salvación... el tren.
Había llegado a la estación, me forme en la larga fila para pedir mi boleto, decidí comprar 2 el de ida y el de regreso, sin embargo cuando pensé que las cosas iban mejorando, una señorita me dijo muy amablemente " Disculpe jovencita, usted va al centro de la ciudad no?, pues quiero decirle que su tren llegará en tan sólo... 5min, y la llegada de su tren está del otro lado... debería correr.". Después de eso dí las gracias y salí como rayo a donde ella indicó.
Ahora me encuentro corriendo para alcanzar el tren y no sé si lo logré.
Retiro mi cabello de la cara, mi respiración es agitada y seguramente mi cara está más roja que de costumbre. Sacó el agua que tengo en mi pequeña bolsa, y bebo de está.
Miro mi reloj y me percató que sólo faltan un par de segundos para que llegue, me sorprendo de que acaba de llegar uno, !!!ES ESE MI TREN¡¡¡, casi me ahogó con esa agua, y vuelvo a correr, me percató que personas salen del transporte. Estoy a punto de entrar, pero mi mano se afloja, y la brisa de otoño hace su trabajo, me quita mis guiones de la mano.
Gruño, demostrando mi inconformidad y vuelvo a salir del tren para rescatar mis hojas, todos me ven, pero nadie me ayuda... o eso creía.
Me arrodilló en el suelo y empiezo a tomar las hojas, la adrenalina y los nervios de que el tren se valla me ganan, y empiezo a hacer movimientos torpes, las hojas se resbalan, estoy a punto de tomarla de nuevo pero alguien me gana.
-Toma, esto es tuyo- me dijo un chico mientras me entregaba las hojas. No soy capaz de mirarlo, lo único que hago es tomar mi libreto y agradecerle, vuelvo a buscar en el suelo más hojas, al no encontrar sigo mi destino para entrar al tren que seguía ahí, pero se estaban cerrando las puertas, intentó entrar pero siento como alguien me toma del brazo y me jala evitando mi avance, intentó luchar y quitar el brazo que apreta el mío, pero es más fuerte que yo. El tren... se va.
Me enfurece ver como eso pasa y más porque llegaré tarde. Giro mi mirada y me percató que es un chico el que logró que no llegará, al parecer es el mismo que me ayudó.
-No entiendo porque me ayudaste en recoger las hojas si me terminaste detuviendo y no entré al tren- dije molesta y seria, de un jalón logré que soltara mi brazo.
-Deberías de agradecer mejor...- me reprocho- no hubieras entrado las puertas ya se estaban cerrando y estaría peor la cosa... aparte por haberte ayudado yo igual perdí el tren... esto es lo que me pasa por intentar ser buena gente...-
Narró yo~
Sin más que decir el chico se fue alejando. Estaba molesto sus ojos lo demostraban, Marie sólo se quedó mirando como se fue, ella no era de las personas que solía gritar o molestarse pero cuando eso sucedía era capaz de decir cosas sin querer o sin pensar. Sip, Marie era la viva imagen de su padre Phineas Flynn. Era capaz de herir los sentimientos de una persona sin querer. Ella sólo fue retirando su mirada de enojó y empezó a percatarse lo que había dicho y hecho, de inmediato su mente transportó 2 palabras "que egoísta" había pensado en sí misma y en su trabajo en vez de lo que aquel misterioso chico había hecho por ella. "Lo siento..." fue lo único que logró susurrar, pero ya no estaba. Se resignó, quería buscar al chico y pedirle disculpas, pero había demasiadas personas como para lograr verlo, aparte de que no lo vio mucho, sólo recordaba algo.
~Que hermosos ojos azules tenía~
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TnM: Amor en el tren
RomanceEsta historia está basada en la canción "Jueves" de la Oreja de van Gogh. Todo comienza con la brisa y las hojas que caen en la linda estación de otoño. Las personas adultas van a sus trabajos, incluyendo a María Flynn ó Marie una chica de 24 años...
