Todo partio muy rápido. A principios de vacaciones de invierno, se acabó lo que creí que me hacía feliz. Pero no termino así, alguien nuevo apareció el era simpático atento y todo lo que necesite alguna vez, pero no lo quería.
Paso una semana entre que coqueteo y cosas bobas pero no me llenaba, intente quererlo, no quería dañarlo y eso fue lo que hice sin mas escándalos un dia tome valor y le dije que no lo quería, que yo era una mala persona y lo siento pero fui cruel, no hay otra palabra que lo defina mejor.
Se alejo fue distante me hablaba pero todo habia cambiado.
Fue ahi cuando me di cuenta que me había encariñado que lo extrañaba le hable y expliqué todo,
No fue nada fácil...
No me iba a rendir, él lo había intentado, lo herí era mi culpa y debía remediarlo, lo extrañaba, que fuera dulce y en cambió solo era frío y no me demostraba apreció alguno.
Él ya no me quería pero yo insistía, tenía miedo pero no podía detenerme, quería hablar cada segundo de nuestras vidas para que se diera cuenta que lo sentía. Hacía todo mal, quería escapar y devolver el tiempo atrás, pero eso haría un cobarde, no enfrentar sus errores, desaparecer en la oscuridad.
Sentía que él era para mi, que sería lo que por fin me haría felíz.
Terminaron las vacaciones era momento de volver, sabía que lo vería y sabía que verlo era mi unica motivación aunque no me hablara. Quería ver que hacía en los tiempos después de clases, parecía una psicópata vigilando cada uno de sus movimientos que tonto ¿no? Pero todos lo notaban menos él, la única persona que me interesaba que me viera, lo único que deseaba era un saludo, pero era mi culpa y yo tenía que ir, fue solo un "Hola" pero era todo lo que necesitaba, él era mi única motivación.
Las horas avanzaban y yo en clase de matemáticas miraba disimuladamente por la ventana, ahí estaba él haciendo una tontería en educación física, muchas veces el profesor se dió cuenta y me retaba, pero verlo me hacía felíz.
