Sofía?- preguntó Sasha.
Dejé de mirar por la ventana y la mire rápidamente.
Acaso me estás escuchando?- Sasha continuo, subiendo un poco el tono de la voz.
Si, lo siento- respondí confundida.
La verdad, no tenía idea de lo que me hablaba. Lo único que pasaba por mi mente era ver al sexy Thomás jugar rugby con sus amigos.
Tenía la remera mojada de sudor, logrando hacer que se la saque y dejar al descubierto sus hermosos biceps. Ese trasero bien formado y...... Mierda!
Se dió la vuelta y me vió observándolo, puso cara de disgusto y continuó jugando.
El último timbre sonó, y ya era hora de volver a casa. Salí del aula, tratando de evitar las miradas en el corredor, cuando de repente sentí un golpe sobre mi hombro.
Idiota!- grité enfurecida.
Ve por donde caminas- respondió.
Al escuchar su masculina y áspera voz, me di cuenta que era Thomás.
Claro que no iba a dejar que me humille así.
Tú fuiste quien me golpeó, deberías reconocer que eres demasiado torpe- respondí.
Me miró de abajo hacia arriba sin ningún disimulo.
Tragué saliva.
-Bebé te han dicho que tienes un lindo cuerpo?-
Das asco- fruncí el ceño y me aleje.
