- No me entró por los ojos,
me entró por el alma.
- Pensé que mi corazón,
se salía del pecho,
en dirección a tu boca
o a tus manos.
- Me arden las yemas de los dedos,
al no poder acariciar tu corazón.
- Deseo,
tus manos enredadas en mi pelo,
tu risa como una melodía, entrando por mi oído, hasta que llegue a vibrar mi corazón.
- Tengo a una diosa por musa.
