Los chirridos frenéticos de la criatura continuaron como si se tratase de un demonio. La espuma comenzó a salir de su hocico haciéndolo parecer un animal rabioso y sus tenazas lanzaban una clara amenaza de muerte a quien se acercara. Estiro su verrugosa pata para clavarla sobre el pecho de Armin que se encontraba a merced de aquel predador. Un grito de dolor se escapo de sus labios clamando ayuda a sus compañeros, los cuales no pudieron acercarse lo suficiente para ser de utilidad y solo se quedaron mirando mientras moria frente a sus ojos.
Levanto ambas patas para acestar su golpe final, pero cuando lo hizo Gale disparo el arpón dándole de lleno en el centro de la cabeza haciendo que este cayera inerte. En ese momento todos se acercaron para contemplar como su capitán había salvado a Armin de una muerte segura. "El terror de las montañas" (como lo denominaban) de nuevo había ganado. El ultimo predador yacía muerto a sus pies con la mirada perdida. En realidad no fue del todo una victoria considerando las bajas. Al mirar hacia su alrededor Gale no pudo reprimir la furia que bullía en su interior como un volcán activo. Nuevamente logro sobrevivir, solo para regresar con las manos vacías.
Nunca habían logrado acercarse lo suficiente para penetrar en las murallas enemigas, y cuando se encontraban mas cerca soltaban a los predadores para obligarlos a retroceder. Gale no bajo la mirada y se dijo a si mismo que un verdadero líder toma decisiones, a veces se tienen que hacer sacrificios. Levanto la mirada hacia el horizonte contemplando las posibilidades que el destino le proporcionaba. Si lograran domesticar a criaturas igual de poderosas que los predadores tendrían una oportunidad.
Mas allá de las montañas al sur se encontraban aquellas criaturas que buscaba. Muchas leyendas se contaban acerca de aquellos territorios poco explorados donde solo unos pocos se aventuraban a ir y difícilmente volvían. Los que lo hacían contaban historias fantásticas acerca de las criaturas que habitaban aquellos lugares, tribus desconocidas y paisajes caóticos que en mas de una ocasión los llevaron al borde de la muerte. Todo esto eran solo historias de hombres y mujeres que habían logrado sobrevivir. Locos. Aun así Gale no podía dejar de preguntarse que tan ciertas serian estas historias. Constantemente se planteaba el verificarlo por si mismo.
La noche llego rápidamente y se prepararon para volver. Transportaron a Armin en una camilla y avanzaron lo que pudieron hasta que sus pies no lo soportaron mas y tuvieron que parar a descansar.
Encendieron una fogata y se tendieron alrededor a dormir. Pronto todos se encontraron en los brazos de Morfeo, excepto Gale quien seguía pensando en aquellos territorios inexplorados. En algún tiempo los humanos habian sido dueños de toda aquella naturaleza salvaje que ahora había evolucionado para destruirlos haciéndolos inhabitables, de tal forma que tuvieron que ser abandonados con el tiempo. Poco a poco los humanos se habían tenido que aislar para no morir a merced del mundo que los rodeaba. Un mundo que evoluciono antes de que el ser humano tuviera oportunidad. No era solo esto, también estaba la guerra...una guerra que había comenzado desde tiempos remotos y parecía no tener fin.
Los ataques que sufría constantemente la ciudad de Fenir los había obligado a buscar a los enemigos desconocidos. Cuando cayeron las primeras bolas de fuego muchas personas se aterrorizaron pensando que lo inevitable había llegado y era el fin del mundo. Los lideres no fueron tan extremistas e indagaron al respecto solo para descubrir que alguien había sido responsable. Tuvieron que entrenar tropas para hacerle frente a la amenaza desconocida. Pronto la guerra comenzó con los presuntos culpables que pocas veces se mostraban en la lucha. Y cuando lo hacían los únicos capaces de hacerles frente eran los ejecutores, el grupo especializado para destruirlos. Gale había ido a la academia para formar parte de ellos y así destruir a todos los "Eiven" criaturas no humanas con las que compartían el mundo. Pronto Gale haría de ellos una simple leyenda y los borraría del mapa para siempre.
-Es hora de que descanses- lo instó Sander su segundo al mando
Gale asintió con la cabeza y lo dejo haciendo guardia.
Trato de dormir un poco y cuando por fin lo logro no fue nada grato. Aquel día volvía a su mente con total claridad. Las luces parpadeando, el ir y venir de las personas, los gritos incesantes de ayuda y todo lo que perdió.
Esa mañana todo había ido normalmente y el se había preparado para salir de caza. En la zona donde vivía la guerra eran solo habladurías. Hay no había guerra. Salio de su casa despidiéndose de su madre y su hermana como siempre lo hacia. Tenia que cazar para sobrevivir, su familia dependía de el. Su madre trabajaba pero no era suficiente. El tenia que hacer algo por ella.
Cruzo la cerca a pesar de que estaba prohibido y fue a colocar las trampas como le había visto hacer a otros. Espero tras los arbustos durante horas hasta que por fin cayeron en su trampa dos conejos. Recolecto algunas manzanas que crecían en un árbol cercano y partió nuevamente con todo aquello agradecido por que hubiera sido un buen día. Seguramente su madre seguiría trabajando aun y su hermana en la escuela, así que tendría tiempo de preparar un banquete. Cambiaría un conejo por un par de cosas para meter en la despensa y el otro lo cocinaría. Debido a que la zona poblada era pequeña el espacio para criar ganado era mínimo y el precio de la carne estaba por los cielos. Sumido en sus pensamientos nada lo hubiera podido asustar excepto el grito de Helen su hermana pequeña. Corrió a toda prisa preocupado por su hermana solo para descubrir lo que tanto temía. Bolas de fuego caían del cielo. La guerra había llegado hasta ellos y la gente corría de un lado a otro buscando un refugio. para cuando todo termino las calles se encontraban vacías y el seguía buscando a Helen y su madre. Pudieron haber sido días los que su búsqueda duro y a pesar de todos sus esfuerzos cuando las encontró estaban en la lista de muertos. Los heridos en se encontraban en puestos de enfermería montados precipitadamente y se contaban con miles. El no estaba herido en absoluto ya que ni siquiera había estado allí durante la tragedia que destruyo todo lo que el amaba: familia y amigos. Todos sufrieron por igual las perdidas. Y cuando pidieron reclutas para enlistarse como ejecutores, patrullas de reconocimiento y de policía el se ofreció. Jurando destruir a todos los Eiven.
Aún recordaba a ese pequeño niño que era antes. Asustado. Ahora era diferente. Miro sobre su hombro descubriendo a un Eiven sobre el estrangulándolo, cayo al suelo y de pronto abrió los ojos exaltado. Se toco instintivamente el cuello con ambas manos. Su cara se encontraba perlada por el sudor y su corazón latía rápidamente. Solo había sido un sueño. Mas bien una pesadilla. Ya era de día y por suerte era el único que parecía estar despierto.
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EIVEN
Science FictionMi nombre es Gale y soy un ejecutor parte de la tropa principal de la ciudad de Fenir. Los ¨Eiven¨ (o no humanos como algunos los llaman) aparecieron de la nada, nos tomo por sorpresa el ser atacados. Junto con ellos nuevas criaturas plagaron la tie...
