Prólogo

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Era sabado, un día como cualquier otro, uno de esos días en los que yo me encuentro tirado en un bar bebiendo cinco botellas de cerveza, para si calmar mi depresión. Eso no era normal en un chico de diesiseis años como lo era yo, todos me miran raro, porque siempre visto de negro, o siempre estoy solo. Eso fue después de mi ruptura con Katelyn Taver, la chica con la que todos los hombres quisieran estar. Nuestra ruptura fue culpa mia, arruiné nuestra relación, y también mis sueños.
Estaba saliendo del bar, cuando me encuentro con mi amigo, Dustin, el cual niega y me da una bofetada, sin razón alguna no reaccioné, solo sentía caer lágrimas de mis mejillas.
-¿Cuantas veces debo decirte que no estés solo en la noche?- dijo y yo me encogi de hombros.
Lo corrí y me fui hasta mi auto, se veía que Dustin venía caminando.
-No vas a conducir Schmidt- molesto habló.
-Ya... Déjame- dije tambaleando
El me ignoro y de una, terminé en el auto.
Cerró la puerta del copiloto, y subió al otro lado, arrancó y siguió el camino hasta mi casa, no quería volver allí. Estar allí era como estar en el infierno. No me llevaba muy bien con mi madre.
Hace años que ella viene prostituyendose, y yo ahí en mi cuarto escuchando los ruidos, y gritos de mi madre, ygolpes que no quería escuchar. Eso era muy molesto, hace diez años lo venía haciendo, yo ya tengo diesciseis así que imaginense. Mi padre murió cuando yo tenía diez, fue el peor momento de mi vida, todavía recuerdo,me encontraba llorando, tomando su mano, gritándo para que reviviera, mi padre era el único que me quería, en forma de decir. Las hermanas de esta mujer, también me me querían pero viven a miles de kilómetros, y eso era muy malo para mi. Mi papá me enseñó a tener respeto, cosa que mi madre no tenía, me enseñó a respetar al género opuesto, y me enseñó a cocinar. Y si no fuera por el y por Dustin, ya estaría muerto, y hubiera quemado mi casa.
Cuando estaba con Katelyn, fueron los mejores momentos de mi vida, hasta que lo arruine todo..
-Kendall ya no puedo seguir con esto- dijo ella con lágrimas en sus ojos.
Yo la miré molesto, al igual que me miraba mi madre cuando me entrometía en algo que no era de mi incumbencia. La miré a los ojos, y de la nada,una bofetada salió de mi mano.
-¿Kendall que hiciste?- dijo llorando.
-Algo que debía haber echo hace mucho- dije enojado.
-Pues, no es mi culpa que te hayan enseñado así tu madre. Por lo menos podrías tener respeto- dijo y lágrimas corrían por mis ojos.- Sabes algo, déjalo así me harté de tus celos, de tus idioteces, de todo. Y esto que acabas de hacer, no era necesarios terminamos.
Ese fue un golpe bajo, me quedé parados llorando, en la plaza, luego de un año, tenía que golpearla. Fui un idiota en ese entonces... Solo quería pasar lo que restaba de mi vida con ella..
Pensandk en aquellos recuerdos, lágrimas corrían, Dustin ya entendía porque eran, así que me dejó allí no habló por todo el viaje.
-¿Te sientes bien, Kendall?- Dustin dijo -Sii..- dije mirando por la ventana.
-Viejo te conozco desde los cuatro años de edad. Y seque estás dolido por lo que pasó con Katelyn, y tu culpa no fue.
Yo lo miré y sonreí, y empecé a decir Millones de idioteces sin sentido, creo que tome mucha cerveza.

Sentí que el auto paró, frenó frente a algo, creo que era mi casa, Dustin bajo, cerró su puerta, y me cargó y pateo la otra puerta, ya puesta la alarma y los seguros, y cargo hasta dentro, me tiró en el sofá, lo cuál no noté hasta que sentí un breve golpe en mi cabeza.
-¿Que haces idiota?- dije tratando de sentarme.
Toqué algo, lo agarré, un sostén, lo miré y lo tiré dentro de la chimenea, la cual Estaba encendida, todo dentro de mi hogar estaba desordenado, Dustin quedó en dormir conmigo esta noche, ya que con mi resaca no haría mucho.
-Ya- dijo trayendo unos sandwiches.- ¿Como te sientes amigo?- dijo y de la nada comencé a llorar.
Lloraba todo el tiempo, aún no entendía porqué lloraba, lo que si, podía notar las cortadas en mis brazos, las cuales Dustin no había notado, pero eso era bueno. No esperen, si las noto..
-Kendall, ¿Que es eso de tu brazos?- dijo y reaccione.
Tome mi brazo y lo puse bajo mi camisa, pero en un movimiento rápido, Dustin ya lo tenía en sus manos.
-¿Te estuviste cortando?- dijo molesto.
-Me rasguño un gato- En serio Kendall, ¿Un gato? No estaba consciente.
-Kendall, eres un idiota de primera sabes. - dijo enojado.
-Dustin por favor no te molestes- dije y me miró.
-¿Por que te cortas?- dijo y me paré
-Por que, mi vida es una basura del bien orto. Lo único que he echo desde que Katelyn corto conmigo, fue llorar y vaciarme cinco botellas de cerveza al día ¿Te parece que estoy bien?- dije.
Minutos después sentí como todo se tornaba negro, creo que me había dormido..
-kendalm déjame en paz quieres?- decía ella.

Yo me seguía acercando lentamente, tenía mis puños cerrados de par en par, estoy terminaría con mi vida, caminé hacia el puente, pero cuando caí, algo me detuvo.

Lo único que escuchaba eran gritos, y llantos.

Desperté en un hospital, quinientos cables sobre mi, y mi madre no estaba, sabía que esto no iba a funcionar..

Desperté de golpe, otra vez esa pesadilla, dela cual Dustin nunca se enteró.. y espero que no se entere. Me volví a dormir, y esta vez no desperté.

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Este capítulo, prólogo y esta historia. Van dedicadas a mi mejor amiga esposa, KARMELITHA00407 que cumple hoy siete de marzo, quince años. Te quiero drogada

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