El sol, el horrible y maldito sol, maldecía internamente cada mañana que debía despertar de esa manera porque el hecho de que su carrera fuese un desastre desde su graduación, su departamento no hacia la diferencia, era otro trozo de basura que tenía en su vida...y se había dormido de nuevo sobre esa enorme y absurda carpeta que parecía más bien un libro de reglamentos, absurda era una palabra que le quedaba corta a cada página que había leído de eso, pero hoy era el día y por fin se relajaría un poco después de su entrevista para la cual había estudiado tanto, cada día desde que llego a nueva york, y si, el resplandor que entraba por la ventana de su habitación, pegaba en su espalda y la quemaba pero no era tan molesto como el dolor en su cabeza, una vez más se despertaba con su cabeza a punto de explotar, no sabía si era la falta de cafeína o todo lo que había estudiado...Cafeína...Eso necesitaba, justo eso para poder despertar, pero el dolor de cabeza solo se alargaba de solo pensar en levantarse, tenía un día largo por delante, a demás de su entrevista debía comprar: cortinas, muebles, un despertador y... -iba a enumerar mentalmente las miles de cosas que tenía en su larga lista sobre su cama- esa misma lista que le había dado su padre, mas como una orden que como un favor para ella misma, pero la palabra ''despertador'' la hizo levantarse de un brinco, no debía llegar tarde a su cita, no a esa cita, le había costado mucho conseguirla, o más bien a Claudia le había costado mucho conseguirla. Primero se dio una ducha aunque su estomago como siempre le exigía algo de comer, lo que sea, ya que literalmente comía de todo, una vez se había comida una hamburguesa doble y la mitad de una en una tonta competencia con Claudia, tenía un apetito difícil de comparar. Al salir de la ducha que no duro más de 10 min, corrió a toda prisa hasta su pequeño y desastroso closet el cual tampoco había organizado aun, como nada en su nuevo departamento desde que se llego allí, solo había colgado un par de blusas y pantalones, en sus maletas aun estaba la mayoría de su ropa, corría de un lado a otro, de la maleta al closet, del closet a la maleta...45 min más tarde ya estaba lista y no estaba segura de haber logrado su propósito pero no había de otra , el tiempo no estaba a su favor, debía darse prisa, respiro hondo y se acerco al espejo que estaba frente a su cama, una coleta alta, una falda ceñida al cuerpo justo a la altura de las rodillas, una blusa que no estaba segura si iba bien con esa falda pero ya no tenía tiempo para cuestionarse y Claudia ni siquiera estaba ahí para cuestionarla tampoco, negó rápidamente con la cabeza intentando alejar sus dudas y tomo su celular y su chaqueta y salió a toda prisa casi chocando con sus tacones , le encantaba vivir allí, al menos para el poco tiempo que llevaba viviendo en ese lugar ya podía decir que lo disfrutaba a pesar de ser un barrio peligroso. Quedaba algo de tiempo ya que se había bañado y vestido con toda prisa y el tiempo ahora estaba a su favor...respiro hondo por segunda vez en la mañana, debía calmarse, sacar todas sus dudas y comenzar a confiar en que podía lograrlo pero por otro lado sabía que no podía hacerlo, había fallado ya tantas veces en su vida laboral porque cada vez que lo intentaba muchas cosas interferían, su familia, el dinero, si..El dinero sobre todo...de eso se trataba todo a su alrededor y no es que su familia fuese la más poderosa de todas pero si era adinerada considerablemente, muy considerablemente y para ella eso era demasiado, odiaba todos esos prejuicios que conllevaba ser parte de su familia, ella amaba su familia en verdad lo hacía pero no amaba el dinero, le gustaba despertar por sí sola, hacer el desayuno por si sola sin saber si tendría la suficiente comida en su refrigerador para hacer todo un menú real, ella era una persona simple y sencilla, claro que tenía su toque de elegancia de hecho a ella le encantaba verse bien, le gustaba arreglarse cada día, tenía esa peculiar forma de caminar con su natural cuerpo hermoso y delicado, era elegante por naturaleza, quizás lo heredo de su madre, pero solo eso heredo, porque su carácter era muy diferente, demasiado, si tuviese que definir a su madre en una palabra seria: dura. Ella era más tranquila en cierta forma, no tenía un carácter particularmente fuerte como el de su madre, eso solo le brotaba en ocasiones pero no era parte de ella, naturalmente era amable, humilde, dulce y cariñosa, sencillamente era parte de la sociedad, una chica más o eso sería al menos por lo que restaba de la mañana.
El tiempo que transcurrió de su departamento hasta ese edificio, se le hizo corto aunque fueron casi una hora, porque a demás del horrible trafico de la ciudad vivir en uno de los barrios más alejados del centro de la ciudad no ayudaba, no ayudaba en nada a su llegada puntual a su muy importante entrevista, demoro 5 min buscando un taxi, se había tardado más de lo normal para bajar del auto porque su mente le estaba jugando una mala pasada al encontrarse justo frente a ese edificio... y ahí estaban sus dudas y inseguridades presentes en su mente y el horrible dolor de cabeza hizo acto de presencia como acompañante, como si ya no fuese suficiente todo lo que la esperaba dentro de ese edificio, de seguro otro rico que le diría en su cara que era una inútil y el puesto era demasiado grande para ella, pero no había llegado hasta ahí para rendirse..o eso se estaba repitiendo una y otra vez, convenciéndose así misma de bajar del auto...ya fuera del auto, no sabía si había sido un auto reflejo por la falta de aire que tenia dentro del auto o simplemente se había hecho la valiente y había bajado con toda su fuerza y determinación, pero bueno ahí estaba , respiro hondo de nuevo por tercera vez ya y cruzo los pocos centímetros que le restaban para estar más de frente a ese enorme y lujoso edificio donde las palabras ''Grant's'' estaban en grande bien enmarcadas en la entrada, no sabía bien si era por no haber si quiera desayunado que estaba ida, ahí parada frente a ese edificio sin mover un solo musculo o ... mierda! se había olvidado desayunar, definitivamente no podría arruinar mas su entrevista, estaba segura de que no podría concentrarse en nada sin haber ingerido nada, ni siquiera había tomado agua! Sus labios solo tenían color porque se encargaba de morderlos cada segundo, esos eran sus nervios actuando, siempre hacia eso y no era algo que pudiera evitar...o bueno casi siempre.
Un guardia la saco de sus pensamientos y la obligo a desviar la mirada de ese enorme letrero.
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Sombras del Pasado.
RomanceSinopsis. Elizabeth Grant: 23 años, ojos claros ( verdes), cabello largo arriba de la cintura color miel, piel blanca con algunas pecas. Grant es una mujer fría, extremadamente ego-céntrica y controladora, rica y poderosa, una empresaria que consig...
