Estaba caminando por las calles de New York, quería una dona ahora ya. Busqué con la mirada alguna tienda de donas o comida y vi a lo lejos un Starbucks. Corrí hacia allá y para mi suerte no habían tantas personas, sólo unas 4.
Claro, ¿Quién estaría a las 3:40 AM comprando en Starbucks?
Rápidamente ya estaba pagando mi café y mi dona. Eso es lo más curioso de Starbucks. Llegas por una dona, galletas, pasteles... Todo menos un café. Pero al final terminas tomando uno igual.
Salí del lugar y seguí caminando. No estoy cansada, bueno, casi nunca lo estoy. Sólo cuando corro demasiado, demasiado literal.
Iba ida en mis propios pensamientos hasta que alguién derramó MI café y botó MIS donas.
—Rayos, lo siento, lo siento...—La persona estaba ayudándome a recoger mis pedacitos de donas.
—Hey, no te preocupes. Yo era la distraída—reí por lo bajo.
Se levantó y pude ver su rostro perfectamente. ¡Era Bruce Banner! El doctor más conocido del mundo por formar parte de los conocidos Vengadores.
—¿Bruce Banner?—sonreí.
—Asi es... Un gusto, soy... Bueno, ya sabes quién soy—rió y estiró su mano.
La recibí con gusto y le devolví la sonrisa.
—Madison Jane, un gusto.
Retiramos las manos al mismo tiempo y se rascó la nuca.
—¿Y qué hace una chica como tú a estas horas por New York?
Reí.
—Vine por café.
—¿Y tus padres no se te castigarán?
Por más lejos que esté no me demoraré en correr, abrir mi cama y domir Pensé.
—Nope, no salí sin su autorización—mentí.
—Que bien, oh rayos, estoy perdido—rió y yo solté una carcajada.
—¿Adonde vas? Quizás pueda Ayudarte—sugerí.
Me miró por una par de segundos.
—Está bien. Voy a las empresas de S.H.I.E.L.D
—Si, ya lo veía venir–reí.—A unas 5 horas...—calculé todo en mi cabeza. Hasta para eso era rápida, wow.
Abrió los ojos de par en par.
—¡No! No llegaré para mi entrenamiento! Fury me matará—dijo agarrándose la cabeza y empezando a dar vueltas.
—Hey...
—¡Se avergonzará de mi!—gritó.
—Hey yo...
—¡Debo ser un buen ejemplo para los dem...
—¡Que te calles hombre! No quiero que empieces con tu color verde...
Reímos.
—Es que metí la pata, en serio.
—Cierra los ojos—le pedí.
Me miró extrañado.
—No, de seguro me secuestras y luego me matas y bailas sobre mi tumba y...
—¡Cierra los ojos!—grité interrumpiéndolo.
—No me das miedo—me miró burlón.
—No te haré daño y creo que no podría hacértelo nunca así que...—Reí.
Rodoó los ojos.
—Está bien, los cerraré. Pero haces algo y te mato aquí mismo. No tengo mucha piedad que digamos.
—¿Cerrarás los ojos sí o no?
Hasta que los cerró, no sin antes haber bufado.
Lo tomé rápidamente en mis brazos y salí corriendo.
—¿Los puedo abrir?—preguntó.
—Nope.
Seguí corriendo hasta que llegué.
Me demoré 20 minutos en llegar.
—¿Porqué paramos?
—Abre los ojos—sonreí.
Cuando los abrió no podía creer. Estábamos en las empresas de S.H.I.E.L.D.
—¿Pero como es que llegamos? No entiendo y me estoy asustando.—dijo rascándose los ojos.
Reí.
—No eres el único extraño, ves?
Dicho eso desaparecí de ahí. Que agradable sujeto.
En unos 35 minutos llegué a mi casa.
Me metí rápidamente a mi cama, ya en 3 horas más me tengo que levantar para ir a la escuela.
(...)
—Madi a levantarse—escuché a mamá.
—Que sueño tengo...—susurré.
Abrí mis ojos con pereza y me levanté rápido y me metí a la ducha. Eso era lo que me gustaba de tener este poder, podía hacerlo todo a la velocidad de la luz.
Terminé en 5 minutos TODO.
—Estoy lista—dije llegando abajo caminando normal, obviamente. Ya que mi madre y mi padre no saben que tengo estos súper poderes.
—No entiendo como terminas tan rápido—dijo mi padre y mi madre rió.
—Y yo que me demoro 1 hora a maquillarme—rió mi madre.
Rodeé los ojos y reímos.
—¿Qué quieres de desayuno?—preguntó mi padre mientras leía el diario.
Sonreí.
—No te preocupes, como algo en el camino.
Antes que me dijeran nada; salí.
Me alejaba lentamente de mi casa, sí lentamente. Si no sabían mis padres de mis poderes; mucho menos la escuela.
Me puse los audífonos y empezó a sonar Photograph de Ed Sheeran.
Giré rápidamente al pensar que alguien me miraba o me seguía.
—Qué extraño—susurré para mi.
No le di importancia y seguí escuchando música. Cuando de repente me tiran un golpe y rápidamente lo esquivo, agarro la mano y la torso.
Quedé en frente de él y era...
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You didn't see that coming? (PAUSADA)
RandomMadison, una chica con un poder increíble. ¿Cuál? La rapidez. Era una chica normal de 19 años, hasta que su vida da un giro de 360° y termina siendo una nueva vengadora.
