Y se encontraba allí, meditando en la nada, donde no había arriba o abajo. El tiempo y el espacio no existen en la nada, así que solo ella tenía consciencia de su estancia, y esa consciencia la hizo saber, entonces así, se preguntó a sí misma:
-Madre, ¿Por qué no ves a tus hijos?
Pronunció las palabras para posteriormente romper su postura, levantarse y caminar hacia una puerta desde la que entraba la luz del sol despertinom sabiendo hacia donde y con quienes ir.
-Cuida bien de ellos, Jira -dijo una voz sollozante en su cabeza, a lo que Jira respondió cabizbaja: -Lo prometo.
Siguió así su recorrido hacia el infinito, la historia de Jira Meyer empieza aquí.
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INFINITY
FantasyUn ser misterioso guiando a 7 personas hacia lo inevitable... ¿O no tanto?
