"Recuerdos" [Capítulo Único]

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Claro que era maravilloso estar rodeado de amigos, hacerlos sonreír, reír con ellos. Ayudarlos en lo que pudieras e incluso en lo que no, intentar estar a su lado todo el tiempo. Claro que era maravilloso.

Pero al final de día, tumbado en tu cama, mirando al techo mientras las lágrimas caen y ahogas tus sollozos con todas tus fuerzas para que al día siguiente tus padres no te cuestionen; ese punto cero en la madrugada donde todos los recuerdos vuelven y te atormentan, susurrandote las palabras que pudiste haber dicho para que eso acabara de otra forma, ese "Te amo" que tus labios se negaron a formar, a decirlo, ese que se aferro a tu garganta y salió como un susurro quebrado sin que él lo escuchara. Girándose y perdiéndose en la multitud, soltando tu mano, rozando la punta de sus dedos en tu palma mientras echaba a correr. Avergonzado. Porque él fue capaz de decirlo, él lo dijo mientras te miraba a los ojos, sus ojos tan malditamente hermosos y cálidos. Él esperaba una respuesta y solo obtuvo tu silencio. Él quería oír eso tanto como tú. ¿Y que hiciste? Te quedaste callado. Deseando haber podido decir lo mismo y besarlo hasta que el jodido mundo se acabará.

¿Qué ofreciste a esa relación?

No diste nada. No lo quiero, fueron tus palabras. ¿Cuantas veces te rogó? ¿Cuantas lo rechazaste?

Te amó. Y quería lo mismo de ti. Y solo obtuvo un mensaje de texto tan helado como el polo norte.

Te amo.

Dos simples palabras que lo arreglan todo.

Estoy harto.

Dos que lo destruyen todo.

Dos que hicieron tu corazón estrujarse contra tu pecho de la manera más dolorosa posible.

¿Como se arregla un corazón roto?

No hay manera de hacerlo. Y aunque lo hagas nunca volverá a ser lo mismo.

¿Y que te queda ahora?

Eres una persona débil y siempre lo seras, estas aquí en un baño, esperando a que la sangre seca de tus muslos y brazos termine de limpiarse con el agua de la ducha. Mientras estas de rodillas en el suelo; llorando y sintiendote tan cansado.

Los nuevos cortes arden como el infierno, puedes ver la carne blanca llenarse de sangre al momento que deslizas la cuchilla, lamiendo tu piel, dejando que la sangre escurra y cubra el dolor de tu corazón con el físico.

Y una vez que terminas de limpiar y llorar sales, intentando fingir que nada pasa. Fingiendo que no te estas cayendo a pedazos. Llegando a tu cama para mañana enfrentar otro día de mierda en los pasillos.

Apenas pones la cabeza en la almohada todo vuelve a ti, empañando tu vista con embriagadores recuerdos. Tentandote a caer en sus brazos una vez más, te resistes en un principio, sin embargo; vuelves a caer, mojandote de ellos hasta la punta de los pies.

Recuerdas como era ver su mano entrelazada con la tuya, su sonrisa, como te sonreía, como si tu fueras lo único que importaba para él en el mundo.

¿A donde se fue esa sonrisa?

la destruiste.

Al final, tus mejillas vuelven a estar encharcadas y hundes tu dedo en la cortada más profunda de esa noche hasta que la sangre empapa el pantalón de tu pijama.

Entre Recuerdos y Colillas. [KaiSoo]Stories to obsess over. Discover now