El plato que se quebró

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Con sus jóvenes 11 años la pequeña Petunia miraba de lejos a las personas vestidas de negro. Muchas de esas personas que jamás había visto pasar por la puerta de su casa, estaban con pañuelos secando sus ojos apenas húmedos.

Petunia con sus manos sucias de tierra y sus uñas impregnadas de mugre arrancaba pastitos que interrumpían el paso de las hormigas. La niña de ves en cuando levantaba la vista para observar a su pobre papá que lloraba sin consuelo alguno. Lo miraba como sin comprender, porque ese lugar, porque ese día y porque a su madre. Ella meneaba su cabeza de izquierda a derecha en forma de incomprensión, controlando las lagrimas.

El viejo arrugado que se encontraba frente al cajón cubierto de flores y fotografías dijo algo como; "¿Alguien quiere decir unas palabras en memoria de Eleonor Borbon?". Y en ese momento parecía que todos eran dotados de pasajes bellisimos con Eleonor. La gente comenzó a amontonare frente al cajón. Todos diciendo la misma basura pensaban Jacob y Petunia.

La joven no tolero escuchar tantas palabras repetidas y tan mentirosas,entonces se paro, limpio sus manos en el su vestido y se dirigió al cajón haciendo sonar sus amarillas botas de lluvia.

Cuando Petunia se paro frente al cajón de su difunta madre, el murmullo delas ancianas aumento, se escuchaban cosas como; "mírala, es un jodido desastre" o "ya se encuentra tan descuidada sin madre".Pero esas personas no sabían que Petunia fue siempre así de diferente, con su vestido azul repleto de agujeros por que su mamá aun no llevaba bien eso de tejer, pero ella los usaba igual para hacer sentir a su mamá útil e importante. Nadie ahí excepto su padre Jacob sabían que ella era siempre así, con sus dos colitas una mas alta que la otra, con sus botas de lluvia y sus manos que delataban su feliz infancia jugando fuera.

Petunia no alzo la vista para ver como la miraba ese puñado de gente, solo se dio media vuelta y miro al anciano encargado de llevar el entierro y le murmuro; "diré unas palabras".

La niña empezó a hablar y dijo

-Yo si amo tus vestidos mamá, era lo que mejor te salia desde que perdiste tu cabello. Me gusta los agujeros que tienen, son como portales a mi piel.

Quiero que sepas, que te hablo solo a ti, no al resto, quiero que sepas que estamos solas, tu y yo. Y te quiero contar algo,-la joven tomo aire y prosiguió- hace días quebré un plato, mientras fregaba y tu dormías,porque no podías ni caminar, se que el plato se me fue de las manos y resonó en toda la casa que se encontraba en silencio. Tu desde tu cuarto gritaste ¿¡que has hecho Petunia!? Y yo me sentí la peor persona del mundo. Más tarde me fui a dormir, y escuchaba aun el sonido de aquel plato cayendo. Quizás si tu y papá hubieran estado haciendo ruido el plato no hubiera sido una molestia. Pero no fue así. Y ahora mami, tu te caíste, y yo estaba toda en silencio, no solo sentí un plato rompiendo en el suelo, te fuiste y sentí caer la vajilla entera.

La joven se seco unas lagrimas y beso el ataúd.



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⏰ Dernière mise à jour : Jan 27, 2017 ⏰

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