Único Capítulo

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Me encontraba en casa recogiendo todas mis cosas. Había llegado el momento de marcharme.

Mi padre y yo lo habíamos hablado y me iba a marchar a Gardenia por un tiempo, para poder despejarme.

Todo el tema de Riven me tenía bastante afectada. Hacía más de un año que se había ido y aún no había sido capaz de asumir que tras todo lo que vivimos, él se marchara y me dejara así sin mas, sin darme siquiera una explicación de porque.

Lo entiendo, pero no lo puedo aceptar. Para mi es muy duro seguir, y sobre todo hacerlo en Magix, todo me recuerda a él y a que puede aparecer por cualquier parte.

Las Winx y los Especialistas me apoyaron cuando tomé esta decisión. De verdad que son los mejores amigos que alguien podría tener.

Convencer a mi padre fue algo más difícil, pero al final comprendió que quedándome no estaría a gusto, así que decidió darme su bendición.

Y bueno aquí estoy, despidiéndome de todas las personas que quiero.

—Cuídate muchísimo Musa —Flora lloraba al igual que todos y, aunque me prometí no hacerlo, me lo contagió también.

—Lo haré, os lo prometo chicos. —dije secándome las lágrimas —Y ya sabéis, cualquier cosa que ocurra o algo que necesitéis llamadme.

Y todos nos dimos un abrazo de grupo.

Finalmente me acerqué a mi padre.

—Musa, aún puedes dar marcha atrás. —dijo con esperanzas.

—Sabes de sobra que no lo voy a hacer. Soy una persona de palabra. —dije intentando no desmoronarme. Era más difícil de lo que yo había pensado.

—Eres igual de terca que tu madre querida.

Al decir eso todas mis barreras cayeron y rompí a llorar abrazando fuertemente a mi padre.

—Ella estaría muy orgullosa de todo lo que has conseguido Musa. Ahora debes irte. —me dio un beso en la frente y entré en el portal ínter dimensional que me llevaría a Gardenia.

Allí comenzaría de nuevo.
                                ❤

Llevaba ya más de unos ocho meses viviendo entre la gente de la tierra, y para ser sincera me gustaba. Era muy agradable pasear por un lugar en el que la magia estaba presente, pero casi nadie la podía usar.

A los dos meses había encontrado trabajo en una tienda de música, yo me encargaba de atender a los clientes. Cuando la tienda cerraba y si había pasado el camión de reparto, me quedaba un tiempo más en el almacén colocando todo lo nuevo. Adoraba ese trabajo.

Cuando acababa, solía ir con Roxy al Fruty Music y allí pasábamos las noches. Me había hecho muy amiga suya en este tiempo.

—Hello Musa —me saludó la pelirrosa entrando en el almacén —¿Estás lista?

—Casi. Acabo de colocar esto y salgo.

Quince minutos después ya íbamos paseando por las calles en dirección al bar.

—Espero que no te importe que haya inventado a dos amigas, he pensado que os podríais llevar bien. —dijo encogiéndose de hombros.

Jamás te olvido. Musa&Riven.Histórias para pegar e não largar. Descubra agora