Prólogo

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4 años antes

- ¡Alonso, devuélveme el control remoto ahora mismo! - grité mientras lo asesinaba con la mirada

- Ven y búscalo, muñeca - respondió sonriendome pícaro y estirando sus labios hacia mi

- Ugh amigo, deja de coquetearle a mi hermana - dijo Alan mientras hacía una mueca de asco - es una niña

- Solo me llevan dos años, idiota - me defendí volviendo a sentarme en el sillón. Odio que me llamen niña - y tú no te pases de listo conmigo, Villalpando

- Está bien, al menos lo intenté - respondió el pelirrojo alzando sus manos en señal de rendimiento

Y como de costumbre, gracias a su género y el hecho de que son mayores que yo, terminamos  viendo un juego de fútbol.

¡Era el capítulo final de temporada de The Vampire Diaries!

Malditos idiotas, ojalá que cada vez que coman pizza les den ganas de vomitar.

Alonso y Alan duraron el resto de la tarde viendo partidos deportivos, yo por el otro lado sólo me percataba de que mis papás se adentraban aproximadamente unas seis o siete veces a la cocina con ciertos nervios en sus rostros.

-¡Maldita sea, Nicole! - exclamó mi mamá a su celular - contesta

Mi hermana mayor había vuelto a salir con sus amigos, su grupo (según ella) eran súper geniales y divertidos. Pero ella nunca nos había presentado a alguno de ellos, sólo mamá y papá los conocían.

Y no puedo decir que los amaban

Ella salía mucho con ellos desde que los conoció, siempre volvía en la madrugada y entraba por la ventana de su habitación, tener 17 años debe ser realmente increíble si lo vives como ella.

Puedo decir que era feliz, o al menos eso aparentaba porque siempre tenía una sonrisa en su rostro. Alan una vez me dijo que sus amigos eran una mala influencia para ella, pero yo se lo pregunté varias veces y ella siempre me decía que sólo estaba celoso porque le ponía más atención a ellos que a su hermanito.

¿Sus calificaciones?  Eran realmente malas, a pesar de que es mi hermana, debo confesar que tuvo más de un problema con mis papás por eso.

Y siempre se repetía la misma historia: mamá y papá le gritaban, ella volteaba los ojos, la castigaban, ella va a su habitación y me decía:
-Hermanita te dejo - mientras me daba un beso en la frente y salía por la ventana.

El timbre sonó mientras que Alonso y Alan me veían con esa mirada de “abre tú".

-No - dije alzando una ceja - ustedes se apoderaron de la televisión, por lo menos abran la puerta

-Eres lista, muñeca - respondió Alonso seguido de un guiño de ojo

Rodee los ojos y mamá corrió hacia la puerta a ver de quién se trataba.

Eran dos policías

-¿Señor y señora Navarro? - preguntó el oficial.

-Así es - dijo mi papá saliendo a la sala

-Encontramos un auto - dijo el hombre vestido de azul marino - y no en las mejores condiciones, iban seis adolescentes divididos en dos vehículos y uno de ellos tuvo un accidente.

Mamá cubrió su boca con las manos mientras que el señor proseguía explicando:

-La identidad de los tres jóvenes ya fue detectada, fueron dos heridos y una fallecida. Lo lamento muchísimo.

Mis padres despidieron a los agentes y mi madre se sentó a llorar sin decir una sola palabra.

Papá tenía la mirada fúrica, esa mirada fulminante que podría hacer explotar el mundo.

Mis ojos se humedecieron y sólo vi a Alonso.

-¿Qué? - dijo con la boca llena de palomitas

Alan no había escuchado nada de lo que le dijeron los policías a mamá así que me vio llorando y preguntó:

-¿Qué sucede Less?

-Ni-nicole - dije entrecortado - ella murió

Me lancé a sus brazos y lloré mares, sentía un vacío en el pecho.

Ella, mi mejor amiga y única hermana se había ido

Me había dejado

Y esta vez si fue para siempre

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Los días pasaban y el vacío era más fuerte e intenso aún.

Su ausencia se notaba en la casa cada segundo que transcurría.

Mi mamá se deprimió de tal manera que no salía de su habitación, mi papá sólo le hacía compañía y estaba con ella en todo momento. Mientras que Alan me acompañaba a mí.

A todos les afectó la partida de Nicole, pero a mí más que al resto, ella era mi única amiga, mi aliada

Sentía que mi mundo se desmoronaba con cada minuto sin ella, la necesitaba, quería que ella estuviese conmigo en mi graduación, que me maquillara en mi boda, que me diera consejos de amor, que me enseñara como saltar desde mi balcón o lo que sea, pero que no me dejara. Era muy tarde para todo eso.

Una noche, mientras estábamos en mi habitación Alan y yo observando el techo. Mi padre entró y nos dijo:

-Chicos, empaquen todas sus cosas, mañana nos mudamos.

Y ahí una última lágrima corrió por mis mejillas

Déjà vu | Jos CanelaStories to obsess over. Discover now