Querido recuerdo de Edgardo:
Me dirijo a ti en una noche cualquiera para hablar mucho sobre nada y un poco sobre algo , eres un recuerdo y hasta cierto punto soy capaz de manipularte ; puedo ponerte un nombre ridículo como "Edgardo" y fingir que no vive en mi la constante ansiedad de escribir el verdadero, un nombre tan similar al mío que a veces suelo confundirlos. Puedo escribir pensando que una misteriosa fuerza te hará llegar mis palabras y que tu cuerpo salado va a absorberlas, pero lamentablemente no puedo cambiar tu perspectiva y opiniones porque las conozco como conozco al vino tinto, a pesar de no tomarlo con frecuencia, me es familiar su color y su textura. Así que ni siquiera mi imaginación puede alterar tu manera de filosofar.
Hoy gracias a ti comprendí conceptos como "infinito" y "relativo" me di cuenta de que estos conceptos buscan explicar cosas tan sencillas como las tragedias y el miedo, aquella impotencia de que el ser más bello y puro...Muere con sus grandes amores y sus sueños.
Y hablando de grandes amores quiero decirte "aunque no lo creas", que a una descripción general todos los grandes amores suenan iguales a los pequeños y a los pasajeros. Por ejemplo cuando yo hablo de ti con otras personas, ellos en mi hablar encuentran más bien un modelo con el que pueden identificar a su ser amado (perdido/sin corresponder). Realmente no les importa si sus amores son jóvenes, deportistas , marginados o chefs, en mi dolor está también el dolor de la adolescente que vio al mariscal de campo irse con una porrista, también se encuentra el dolor de una anciana que vio morir al padre de sus hijos después de un largo matrimonio. La palabra dolor habla por sí sola, resalta en cualquier historia y le entrega a la persona que la lee o escucha el poder de adueñarse de ella y se vuelve sumisa al tacto.
Por eso me dueles tanto Emiliano por qué no solo una palabra me transporta a ti, cualquier palabra derivada de "arte" me grita ese nombre tuyo tan poderoso y profundo.
Incluso en noches cómo está que me prometen tu plena ausencia, tengo que dedicarte un pensamiento, una lágrima o un beso.
Por qué permaneces y a tu nombre encomiendo mi espíritu
Atte: Una parte de mi que no te olvida
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Permanencia
PoetryPensamientos nocturnos dedicados a un amor muy grande que ganó ese título como todos los grandes amores, desvaneciéndose en el tiempo físico pero permaneciendo en el alma.
