A veces envidio a los sordos,
Pues no escuchan el clamor de la tristeza.
A veces envidio a los ciegos,
Pues no ven tus ojos hinchados.
A veces envidio a los esquizofrénicos,
Pues pueden perder la cordura en cualquier momento.
A veces envidio a los muertos,
Pues sus almas han desaparecido.
A veces envidio a los mimos,
Pues no necesitan palabras.
Pero a veces, incluso, envidio a las palabras,
Pues ellas siempre están ahí, pero no las que necesito.
Por eso, a veces y solo a veces la envidia es mi perdición.
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La incompleta
PoetryCuando leo en voz alta durante la noche, leo para el silencio. Silencio que espero llenar con estas palabras.
