Estaba sentado en medio de esa gran aula, la cual semanas atrás me habían indicado sería donde recibiría la mayoría de mis clases, y según mi horario, efectivamente así era... lo gracioso es que el día que fui a conocer mi nueva facultad pase media hora buscando el "Aula 15" como decía el horario que había impreso, pero no la encontraba... el lugar que más se aproximaba era el "Local 15", pero digamos que soy esa clase de chicos que se toma las cosas muy literal, me aburrí de buscar hasta que vi a un señor de avanzada edad, un poco pasado de peso, con una calva pronunciada, vestía formal, pantalones color café, camisa manga larga de color piel; inmediatamente llegue a la conclusión que quizás era docente, a lo sumo trabajador de la Facultad.
- Disculpe señor, ¿Sabe dónde queda el "Aula 15"?, - el señor solo dibujo una sonrisa en su rostro, podría jurar que fue de burla... sin embargo rápidamente la borró y levanto su mano derecha.
- Hijo, es esa. – Señalando a espaldas mías. – El gallinero – La verdad no había entendido a que se refería cuando dijo el gallinero, además en esos momentos me sentí muy avergonzado por la torpeza que había cometido, sin embargo pensé que me daría cuenta muy rápido del significado siendo alumno en la Facultad de Ciencias Agrícolas, algo relacionado al tema tenía que ser. – Gracias – le indique.
Al parecer era mi primer día de clases, por alguna razón me había sentado en medio, cosa que odio porque me asfixio, sentía calor... y por alguna razón todos se me quedaban viendo raro, escuchaba risas, y el mismo señor que me indico el aula quince, me estaba viendo, con un micrófono en la mano [El aula es tan grande que necesita de un micrófono] entonando palabras que mis oídos no escuchaban hasta que reaccione y le indique – Perdón – un poco temeroso que los demás escucharán mi voz. – ¿Porque no traes ropa? – Me cuestionó, al principio no entendía el motivo de su pregunta, hasta que sentí un frio abrazador, estaba sentado, y podría jurar que eran más de 60 compañeros los que me rodeaban, por algún motivo me encontraba desnudo en medio de la clase – ¡Pero que¡ - exclame – Discúlpeme – No supe que hacer más que salir corriendo, agarre mi cuaderno el cual utilice para taparme en frente y mi bolsón para taparme atrás, bote mis bolígrafos, pero en ese momento era lo que menos me importaba, solo quería salir corriendo, cuando alcance la puerta me tropecé con un compañero que acababa de entrar, - Hey – exclamó, lo que me provocó botar mi bolsón, esta vez no pude cogerlo – lo siento - asentí, solo me levante y salí por la puerta, cuya salida de repente se convirtió en un hoyo negro en el cual caía... y cuyas paredes raramente entonaban una canción de una de mis bandas favoritas...
Can you hear the silence?
Can you see the dark?
Can tou fix the Broken?
Can you feel... Can you feel My Heart?...
Como si me ahogara en mi saliva y me quedara sin respiración desperté, un poco confundido un poco sudoroso tanto del rostro como de las manos, el corazón me latía aceleradamente y le daba gracias a Dios porque solo era un sueño.
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El peso y la masa del amor
RomanceJosé es un estudiante de segundo año de la carrera de Ingeniería Agronómica, éste año se cambió a la sede central de su Universidad con motivos de mejorar la calidad de aprendizaje, y de probarse así mismo que puede pasar todas las materias en la se...
