Mi nombre es Ryoma Shouji y me gusta comprar todo lo que quiero. Soy un empresario conocido a nivel mundial y muy respetado, pero eso no significa que me conozcan bien, porque yo tengo unas cualidades muy...peculiares.
En un sábado por la noche había una subasta y muchos vejestorios millonarios cómo yo asistirían al evento. Al entrar, unos meseros me guiaban a mi mesa personal y pedí un "Amor en Llamas" uno de mis cócteles favoritos que bebo una vez a la semana, no me gusta excederme tanto en el alcohol. El evento da comienzo en un instante.
—Muy buenas noches caballeros, ésta noche les hemos traído a una hermosa joya, una jovencita con piel de porcelana, blanca como la misma nieve, ojos azules como una joya de zafiro, mejillas rosadas como la cereza, y de cabello blanco, traiganla muchachos.
Vi a un par se sujetos trayendo a una joven chica encadenada por el cuello y estaba desnuda...completamente desnuda y a penas estaba consciente, maldición, la drogaron, como detesto las drogas.
—Como pueden ver, está es una chica de 19 años, recién graduada de la preparatoria, muy talentosa en las artes y en muchas otras cosas y además...es virgen.
Cielos...creo haberla visto antes, pero dónde?
—Y empezamos con la suma de 1000 dólares.
El primer vejestorio se alza primero—1500 dólares.
—1500 dólares al número 6. Quien da más?
Ya van varios desdé que empezó, algunos aumentaron los números, de 500 a 800 millones, debo sacarla de ahí, nadie le pondrá las manos encima.
Me levanto—100.000 millones de dólares—Los demás me vieron y decían que no lo podían creer, saco un maletín plateado y lo pongo en mi mesa —al contado.
—100.000 millones a la una, 100.000 millones a las dos...vendida al señor Shoji, venga a reclamar su premio.
Claro que fui al frente, pero para sacarla de aquí, al verla se veía muy pequeña como para tener 19 años, me quite mi saco y se la puse alrededor de su cuerpo para cubrirla y la llevo en brazos a mi limo.
La lleve a mi penthouse y la recoste en mi cama, ese día...recuerdo que era un día lluvioso, apenas si salía el sol, recuerdo el primer día que la conocí.
Estaba tirado en el suelo de concreto, unos sujetos estaban dándome una paliza por que les debía dinero. Apenas si tenía algo para comer, no tenía en donde vivir..
Hasta que llegó en mi rescate—Oigan, qué le hacen a ése pobre hombre? Dejenlo en paz!—ella vino a mi para salvarme..estaba decidida a defenderme, corrió hacía mí y se puso en frente —dije que lo dejaran en paz, llamare a la policía!
Y en ese momento, ella me salvó, recuerdo que ella se quitó su saco aprueba de agua y me cubrió, ella no le importó que la lluvia la empapara aún así me cubrió con el, me llevó a un hospital y se quedó conmigo por un día hasta que me recuperara de mis heridas, solo pude recordar esos ojos de color zafiro, nunca podré olvidar su nombre... Yuriko, y ahora la tengo conmigo...es tal cómo la recuerdo, hermosa como aquel día...y ahora...
—Nnnhhhh....—está despertando, abre los ojos y mira a su alrededor —mmh...dónde...dónde estoy..?
Respondí —estás en mi hogar, tranquila, ya estás a salvo —quería tranquilizarla, que supiera que estaba bien.
Intenta levantarse —Ghaa...ohhh mi cabeza...
—Te dieron una droga, por lo tanto no te muevas, pronto pasará.
—Quién...quién es usted..?
Qué..? Qué ha dicho?
—Shi...Shino...?! Shino!—en ese momento se levantó de la cama y se tambalea al primer paso.
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Su Rudo... Dulce... Y Posesivo Amo...
RomanceRyoma Shoji es un hombre exageradamente rico que compra prácticamente todo, especialmente gente. Una noche él va a una licitación donde todos los hombres quisieron poseer a una muchacha adolescente nombrada Yuriko ... Todo el mundo quería comprarla...
