Hace seis años, exactamente, vivía en Bogotá, mí vida era de color rosa, por decirlo así, vivía en un barrio qué se vivía paz y tranquilidad, todo el mundo se amaba allí.
Me acuerdo tanto, qué un niño como de mí misma edad, vivía al lado de mí casa, tenía los ojos más bonitos qué había visto en toda mí vida, los ojos cafés más bonitos qué había visto.
Tenía el cabello un poquito castaño, piel color canelita, era perfecto, sus facciones, sus gestos, la forma en qué hablaba hacia qué me enamorara de él.
Estudiaba en la misma escuela qué yo, en él mismo salón, me gustaba quedar mirándolo durante horas, toda la jornada de clases, todo él recreo, en las tardes, cuando él salía, yo también solo para poder verlo de cerca.
Mi mamá me decía qué eso no era amor, solo era un "juego de niños" qué no duraría tanto, y así fue.
Nos tuvimos qué ir de la ciudad por qué a mí mamá la trasladaron de la ciudad, y ahí fue cuando capte qué nunca volvería a ver a "mí hermoso chico de los ojos bonitos"
