batido de fresa.

6 0 0
                                        

Voy corriendo, chocando con personas al azar y repartiendo disculpas, que no son devueltas precisamente con palabras hermosas. Me costaba creer que hoy, un día de lluvia siguieran habiendo tantas personas en las calles de Buenos Aires.

Luchando por mantener el equilibrio al correr por las concurridas calles resbalosas; me detengo un segundo y veo el cielo, sé que parece una estupidez, especialmente porque iba apurada, pero ese día, parecía que el mundo se iba a acabar, la mayoría de los caminos estaban cerrados, ya que, las fuertes ventiscas amenazaban con hacer caer algunos árboles, el cielo estaba completamente cubierto, mientras las finas y frías gotas caían por mi piel yo me detuve; así es, me detuve completamente. Al frenar en seco en la vereda me lleve unos empujones de por medio.  Dejé que las gotas simplemente me empaparan el uniforme de camarera que llevaba aquél día.

Miré atentamente la puerta  del restorán, sentía en mi interior unos nervios, puesto a que era mi primer trabajo, me mordí la lengua. "Tu primer trabajo por ley va a ser una mierda" dijeron mis primas mayores, esa frase retumbaba en mi cabeza como los golpeteos de un tambor.

Sacudí mi abrigo al entrar, era interesante, apenas al ingresar te invadía un sentimiento cálido. Me sentía completamente a gusto en aquél lugar.

-¡hola! ¿eres la nueva verdad?-dijo una chica, tez pálida, rubia, me tomé un breve momento para analizarla, se veía como una persona insegura, algo falsa. Era más falsa que un dolar blue, me invadieron unas ganas de contestar a su pregunta de una forma sarcástica "no pelotuda, me compré el uniforme porque me encanta". Reprimí ese comentario, no quería ser despedida cuando apenas había llegado.

-sí, lo soy. - me limité a responder.

-perfecto, lleva este batido a la mesa tres. Y por si no te ubicas, hay números al costado de la mesa- acotó lo último con una sonrisa engreída. ¡Era una Marcie Millar cualquiera! *si entiendes esa referencia  te ganaste un lugar en mi cora :)* apostaría mi sueldo, que no era mucho, a que era la hija perdida de Hanck. Le dediqué una de mis mejores sonrisas de plástico y le murmuré un "cerda anorexica" llevé el batido hacía la mesa.


En ella se encontraba una chica muy bonita, sentada de piernas cruzadas, llevaba una falda de color coral y una remera negra lisa. Su cabellera negra y sus ojos marrones penetrantes dejarían atontado a cualquiera.

-aquí tienes.-  dije yo, dispuesta a retirarme pero ella musitó "espera" con la voz más dulce que jamás he oído.

Me volteo y me da un billete de diez, que era lo que salía la bebida *ojalá* lo tomo y le digo.

-¿no has pagado aún?- pregunté extrañada.

-es propina- dijo con seguridad. 

-oh, bueno gracias.- dije yo y agarré el billete , ya que su mano parecía algo tiesa de tanto extenderlo. 

Tomó su batido y se fue.

Me limité a mirar el billete. Reparé en que llevaba algo escrito. "que lindo corpiño llevas, angel" me ruboricé brutalmente, ya que, gracias a la lluvia mi uniforme se había transparentado.

Y yo muy idiota me puse un corpiño negro.

Guardé el billete, esa chica era una descarada. Me gusta. 


*-*-*-*-**-*-*-*-**-*-*-*-**-*-*-*-**-*-*-*-**-*-*-*-**-*-*-*-*  

Holaaaa

 de más está decir que recién comienza todo ¿que les pareció la clon de Marcie? ¿les gustaron mis referencias? 

bueno nos vemos en el proximo cap.


Ella.Stories to obsess over. Discover now