Había un bosque. Estaba completamente oscuro, y no podía ver absolutamente nada.
"¿En dónde estoy?" Me preguntaba a mi misma, tratando de ver algo, pero era imposible no lograba observar algo. Escuché unos gritos provenientes de una chica, sentía esa extraña sensación de ir a ver qué sucedía.
"¿y sí alguien está en peligro y ocupa mi ayuda?" Aparecieron mil pensamientos en mi cabeza.
Me encontraba en una incógnita de ir a ver si ella ocupaba ayuda, de repente un gran silencio invadió el lugar.
-¡Maldición Spencer, corre!- Apareció Louis, mi mejor amigo. Estaba muy agitado y le faltaba el aire. Su mirada expresaba terror, algo malo había pasado.
Me quedé inmóvil un par de segundos tratando de entender qué ocurría, mi respiración se aceleró mucho y comencé a temblar.
-¡VAMOS!- repitió.
Empecé a correr, aunque mis piernas no ayudaran mucho, estaba temblando y con mi corazón latiendo mil por mil. Trataba de correr aún más rápido pero era difícil seguirle el paso a Louis. Cada vez se me iba nublando la vista. No podía ver.
-¡SPENCERRRRRR! -Me despertó papá con un fuerte grito desde la cocina.
Otra vez soñando con cosas extrañas, habían pasado varias semanas desde la última vez que tuve una pesadilla. ¿Qué era ese lugar y de qué corríamos? Muchas preguntas invadían mi mente. Es mejor que me olvide de ello. Pensé.
Me levanté de la cama, me dirigí hacia mi bolso y agarré mi móvil, estaba totalmente vacío. Ni un sólo mensaje, lo dejé donde estaba y salí rápido de mi habitación.
Bajé por las escaleras hasta llegar a la cocina, en donde estaba mi padre, se encontraba leyendo el periódico y tomando una taza de café.
-¿Me hablaste? -dije un poco malhumorada e interrumpiendo el silencio.
-Sí, me preguntaba si querías hablar sobre lo que pasó ayer. Hija sé que esperabas tener una buena fiesta de cumpleaños pero tu madre y yo hemos hablado con una agencia de viajes.
-¿Un viaje?- Pregunté confundida.
-Sí, tu madre no quería que te lo dijeramos hasta confirmar todo. En dos meses nos vamos a Europa.
No pude decir nada, y corrí a darle un abrazo agradeciéndole. Realmente me tomó de sorpresa esa noticia. Me encantaba la idea de un viaje por todo Europa.
-¡Muchísimas gracias papi!- le exclamé- iré a darme una ducha, enseguida bajo- dije mientras subía a habitación.
Entré a mi habitación, cogí mi ipod y puse a sonar mi canción preferida (The Scientist- Coldplay), me metí a la ducha y dejé que el agua cayera sobre mí.
Amaba esa sensación de cerrar los ojos y relajarme, realmente la amaba.
Salí de la ducha, cambié la canción del ipod, me dirigí a mi clóset y agarré lo primero que vi. Un par de jeans, una blusa blanca y mis all star. No iba a salir a ningún lugar y ese conjunto estaba bien.
Mi celular empezó a sonar.
*Llamada Entrante* -Número desconocido.
Me pregunté quién podía ser, pero nadie se me ocurrió.
-Spencer? -dijeron a través del teléfono, era una voz extraña. No la reconocí.
-¿Diga?- dije en un tono confundida.
-Hola Spencer, soy Elliot, era para avisarte que hoy habrá una fiesta en mi casa las 8:00 p.m, y puedes llevar a quién quieras.
-Ah, hola Elliot. Déjame ver ¿si? Cualquier cosa si no puedo, yo te avisaré.
-Okay, adiós. - dijo antes de colgar.
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Lo que no volveré a tener.
RomanceNO TE ENAMORÉS DE MÍ. Yo Spencer Young, soy la chica que siempre pierde, aquella que finge su sonrisa, la que día a día se va rompiendo pero aparenta ser feliz. Aquella que hablando contigo contiene las lágrimas hasta que te hayas ido. Tengo el mal...
