Capitulo 1

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— Capitulo 1 "Mermelada de Piña —

Desperté muy emocionada por qué hoy es mi cumpleaños. Yay!

Tengo once ahora

Sonrío levantándome de mi cómoda cama estirando mis manos hacia el blanco techo de mi habitación. Mis ojos brillantes se detienen en mi reloj cucú en la entrada de mi habitación. Es grande y casi abarca todo el margen de entre el techo y la puerta.

Mis labios crecen en una maliciosa sonrisa en cuanto veo las manecillas marcar la hora. 6:26 A.M

Me levanto sigilosamente suprimiendo un escalofrío cuando mis pies descalzos tocan el frío piso de mi habitación. Chillo como una loca aplaudiendo a mi misma mientras corro de puntitas hacia la puerta de mi habitación abriéndola y cerrándola con un pequeño click.

Paso una fría mano por mi cabeza tirando mi enredado y rizo cabello hacia atrás cuidando que no me cubra mis ojos, asegurándome que el corto pasillo del piso de mi habitación este vacío. Exageradamente lo se, por qué se que mi madre aún esta dormida a esta hora y mi habitación, incluyendo el baño son las únicas puertas en este piso.

Me río entre dientes, tapándome la boca para no hacer ningún ruido y mirando hacia los lados como si fuera una espía que no debe ser atrapada en el acto. Revoloteo mis ojos a mi misma caminando hacia las escaleras que están al final del pasillo dirigiéndome hacia el piso de arriba.

Mis ojos escudriñan con una sonrisa nostálgica las fotografías en la pared verde húmeda, varias son de eventos familiares los cuales hasta la fecha aún no recuerdo con exactitud por no estar presente solamente por la fotografía que Si mal no recuerdo, fui forzada por mi madre al tomarme esas fotos. Frunzo el ceño. De vez en cuando me pongo a pensar que si para que quieren esas fotos si de todos modos en algún momento se van a olvidar de ese recuerdo.

Sonrío un poco y continuo mi viaje hasta llegar a la última escalera. Mis labios se expanden grandemente en mi cara haciéndome parecer el gato Chesire de Alicia en el País de las Maravillas.

Camino hacia la puerta que está en medio del pasillo y la miro con una pequeña mueca de asco. En ella se encuentra la foto de una motocicleta la cual he escuchado la marca toda la semana pero por el amor de Dios en este momento no puedo recordarla y una chica rubia de esas que salen en concursos de belleza. Ruedo mis ojos suspirando en decepción pero sacudo mi cabeza abriendo la puerta lentamente.

Lo primero que capto al entrar es el oscuro azul de las paredes de la habitación. Todo lo contrario a las mías que es un color blanco. En la esquina de la habitación contraria a la puerta se encuentra un escritorio de madera repleto de papeles y fotografías que por el momento no quiero ni imaginar de que se tratan. Al lado contrario del escritorio se encuentra un gran ropero de madera que siempre que juego a las escondidas me adentro en el imaginando que en cualquier momento este me llevará a Narnia.

La habitación es sencilla con una ventana que da directamente hacia el patio. Recuerdo que en veces cuando estaba pequeña, me escabullía desde mi habitación a esta misma a sentarme en el ventanal observando la lluvia caer haciendo grandes charcos en el césped, que desde ahí parecían lagos para una pequeña de seis años .

La cama se encuentra en el medio de la habitación con un gran bulto en medio de la cama haciendo que aparezca una gran montaña de cobertores y almohadas azules. Mis ojos se encuentran con los del pequeño reloj en el pequeño escritorio al lado de la cama e inclino un poco mi cabeza hacia la izquierda tratando de observar la hora en que es posible que suene.

La Quinta Merodeadora |*Época De Los Merodeadores*|Stories to obsess over. Discover now