La figura de la chica que me habla pero no emite sonido alguno; se ha instalado en mi cabeza.
La figura de la chica que me ruega, leo sus labios: "Vamos a dormir, tengo sueño amor"; se ha instalado en mi cabeza.
La figura de la chica que refleja texto en sus ojos, magia y letras; se ha instalado en mi cabeza.
La figura de la chica que me habla: "¿Qué escribes?"; se ha instalado en mi cabeza.
La figura que ya deja de ser muda, cuando le pregunto si me ama, y se enciende con un "Te amo".
