El tiempo pasa y aquí sigo, en el mismo rincón. Sentado en el suelo frio de la habitación, pensando en cosas que no son de buen agrado, cosas que cambiarían el pensar de las personas. El silencio es mi aliado, me deja pensar en como salir de este lugar.
Me alimento de lo que me dan. Ellos cada día me dan un plato de comida fría y asquerosa. A veces me encuentro en un rincón, observando como mis lagrimas forman un pequeño charco en el suelo. Muchas veces estoy esposado a una silla en la que me hacen preguntas, unas preguntas que no deben ser respondidas y cuando me niego a responder, me maltratan y me golpean con una agresividad que suelo perder el conocimiento, y acabo respondiendo como un cobarde.
Mis llantos y gritos son oídos por estas personas a las que no le importa nada, siguen azotándome en la espalda con una maldad muy escalofriante. No se quienes son pero me tienen apresado.
Las ratas se apiadan de mi y no se comen mi comida. La soledad va destruyendo mi mente y solo deja paso a la locura, y ese es un punto en el que no quiero llegar. La esperanza se muere y solo queda el miedo. Cuando duermo siempre sueño en el día que salga de esta habitación, en el día que me rescaten y todo vuelva a la normalidad. Cuando oigo un ruido en la puerta, se que están ahí, que vuelven a por mí, se que voy a volver a la silla a la que tanto desprecio.
Ya ni me reconozco, ni me acuerdo de mi aspecto físico, tanto tiempo sin verme el reflejo de mi rostro, se habrá transformado en algo sucio y repugnante al igual que mi cuerpo lleno de marcas y cicatrices, de cortes por los azotes y maltratos. Estoy tan débil que no puedo ni andar, me agarran del cabello y me arrastran por el suelo sucio y ensangrentado. No se lo que aguantaré en estas condiciones, pero intentare que esos desalmados no me arrebaten la vida.
Se que hay más gente como yo, porque oigo gritos pidiendo piedad, gritos de dolor. Cuando me llevan a otra sala veo otras habitaciones como la mía, las habitaciones van enumeradas como si fueran celdas. Los gritos de las otras personas se introducen en mi mete y no me dejan tranquilo. Cuatro paredes sin nada en su interior, solo oscuridad, frio y un hombre atormentado.
La oscuridad se va acercando y yo perdiendo la cabeza, se ríe de mí, sabe que no tengo salida, lleva observándome mucho tiempo y cree que voy a morir pronto, pero siempre le respondo, viviré el tiempo que haga falta, pero tenlo presente que saldré de aquí vivo.
Solo se que me desperté en una habitación vacía, sin ventanas y con una puerta cerrada. Por más que gritaba nadie me respondía, hasta que me hice a la idea de lo que estaba sucediendo.
Que Dios perdone a estas personas, por las atrocidades que están cometiendo. La locura ya es casi parte de mi mente, cosas así como lo que nos hacen aquí, me hace pensar que las personas son muy crueles y que a la hora de la verdad no nos importa el prójimo.
En la habitación de al lado hay una persona encadenada, oigo las cadenas como se mueven constantemente y grita con una rabia y una furia, en cuanto le enseñen la silla, su rabia pasara a miedo y luego a locura. No es consciente de lo que sucede aquí, a veces me pregunto por que nos tendrán aquí encerrados. Mi mente se va bloqueando y ya no soy consciente de muchas cosas, y en lugar como este la esperanza es fundamental para no perder la cabeza, no se quien soy, es como si hubiera perdido la memoria, no se de donde soy, ni como me llamo, no se nada de mi pasado. Seguro que fueron ellos, ellos tienen la culpa, un hombre no se puede despertar en una habitación vacía sin saber nada de si mismo, ni de su pasado.
KAMU SEDANG MEMBACA
Pasado Oculto
AcakJames Parker es un hombre de veintitantos, se despierta sin recordar nada de su pasado, sin saber nada de lo que ha vivido. Tendrá que averiguarlo y le sucederán cosas que irá desmantelando su pasado oculto, y a las personas que se lo han estado...
