Hugh Stone, un norteamericano de 28 años que poseía la lengua más larga del mundo. Nada menos que 22 centímetros de lengua, y sin cirugía. Hugh lanzaba un mensaje desesperado: "quiero encontrar a la mujer de mi vida". Hacía tres años su esposa le había abandonado, según él, ella no aguantaba los comentarios de la gente. Comentarios como "Vamos a tirarle de la lengua"; no vayan ustedes a pensar mal. Por si no fuera suficiente desgracia, Hugh estaba pensando seriamente en hacerse vegetariano, y eso que le encantaba la carne; pero se mordía tan a menudo la lengua que aquello era un calvario. Pobre chico.
La lengua de Marie Beth, de 31 años, medía nada menos que 25 centímetros. Pero eso no es lo importante, lo importante es que Marie conoció a Hugh. ¿Adivinan dónde? Sí, en un certamen de lenguas largas. Enseguida congeniaron y se enamoraron. Tanto es así que anunciaron su boda. Ya estaban viendo apartamentos y todo. Incluso consultaron a los especialistas, que consideraron poco probable que sus descendientes tuviesen lenguas largas como ellos y terminaron felizmente casados
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noticias extremadamente raras de la historia
De Todobueno este es el primer libro que escribo y es que me encantaría que lo leyeran porque ami me encantaron estas noticias solo les pido que voten no mas ya que así me animan a seguir escribiendo subiré tres noticias por días esta historia es mía y si...
