Capitulo 1- Un Recuerdo Doloroso.

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La mañana comenzó como todas.

Estaba solo en mi cama, solo, sin nadie a quien poder mirar, sin nadie a quien abrazar, con la única compañia incondicional de mis pensamientos.

Decidí levantarme a desayunar, era temprano perp sentía que llevaba una eternidad metido en la cama.

Sin ánimos, puse un pie sobre el frío suelo, baje el otro y sentí que nada de esto, mi vida, mi trabajo, nada tenía sentido.

Lo único que le daba sentido a mi vida, ya no estaba conmigo.

Ella.

Pero ella... se había ido y me había dejado solo.

La había conocido en un concierto al que un amigo me había invitado. Un concierto de metal, demasiado ruidoso para mi gusto pero era eso o quedarme solo en casa un sábado por la noche.

Asi fue que la conocí, estaba ahí. Tan bella, tan hermosa, esos ojos azules y esa mirada tan cautivadora que, sin duda, enamoraría hasta al hombre con el corazón mas frío.

Ella estaba perdida en la música que resonaba en el lugar, se emocionaba con cada tono, con cada verso de aquel cantante del cual... no recuerdo nada, tan solo esa mascara tan extraña, que iba de acuerdo con las de los demas de la banda.
No podía dejar de mirarla.

Su mirada era hipnótica, a pesar de que sus ojos no se posaban en mi, sino en aquel músico.

Aún así miraba cada movimiento, con admiración. No podía creer que existiera tanta belleza en una sola chica.
De un momento a otro, algo sucedió. Un estúpido dio un paso en falso, y empujó a aquella chica lo que la hizo caer al piso. No fue grave... tal vez estoy exagerando las cosas, pero esto me dió valor para ir hasta donde ella estaba, lo cual era difícil con tanta multitud.

Llegué hasta ella y sin presentarme primero, la tomé de la mano y la ayude a levantarse.
Ella me miró a los ojos sorprendida, supongo que con miedo a que yo fuera a hacerle daño.

Llevaba una camiseta con el nombre de la banda, su cabello era negro con algunos rayos azul celeste. Sus ojos azules hacían que su cabello tenga el contraste perfecto y su cabello hacía resaltar ese azul marino de sus ojos, ¡La combinación perfecta!. Sus labios rosas, como olvidar aquel rosa, tan natural. Ella no necesitaba maquillaje para verse hermosa. Sus pestañas largas y risadas y aquellas cejas con un arco que le daba un toque pícaro a su mirada, pero sus mejillas, la delataban. Era timida y pude notarlo desde el primer momento.

La miré a los ojos y pude darme cuenta que ella me examinaba como yo a ella hace un momento. Posó su mirada en la mía y me sonrió.

-Gracias. -Eso fue lo único que me dijo, y sin embargo, esa unica palabra logró hacer que yo me estremeciera.
-No hay de que -Le respondí - ¿Te lastimaste? ¿Estas bien? ¿Te duele algo?

Ella solo sonrió, bajó la cabeza y me volvió a mirar.

-Tranquilo. Estoy bien, solo fue un accidente.

Sonreí y ella continuó mirando el concierto, de pronto aquel ruido, se volvio la música mas hermosa para mis oídos.¿Que era aquello?
Amor definitivamente no, almenos eso fue lo que yo pensé, entonces yo no creía en eso de "amor a primera vista" pues para enamorarte debes conocer antes a la persona, pasar tiempo a su lado y tener algo en común con ella.

El concierto acabó y aquella chica de la cual yo nisiquiera sabía su nombre, desapareció. Me llevó dias poder encontrarme con ella de nuevo en una pequeña heladeria a la que fuí con mi hermana Emma. Le pedí que por favor fuera a otro lugar y me dejara a solas con esa chica.
Me acerque a ella y toqué su hombro

-¿Aceptas que yo te invite a un helado? -Que manera de empezar un dialogo ¿Cierto?
-Ah, hola, eres tu -Me miró de reojo y siguió en lo suyo.
-Me llamo Tom, por cierto
-Soy Elena. Es un gusto conocerte.

Ella me sonrio y un chico aparecio junto a ella, la abrazó y entonces comprendí.

Siendo tan hermosa era obvio que debía tener novio. Su único defecto.

-lgualmente Elena, bueno, creo que es hora de irme, mi hermana me espera. -Me dirigí a la salida con una cara de enojo, pero ella me detuvo jalandome del brazo.
-¿Porque no la llamas aqui Tom? Asi mi hermano y ella se conocen también.

Me sonrió señalando al chico.

Diablos, ni siquiera habíamos tenido una sola cita y ya le había hecho una escena de celos.

Recordarla me hacía daño, ya había pasado más de un año desde el día que se fue, pero me hacía mas daño despertar y no tenerla a mi lado.

Es domingo y lo único que quiero es quedarme en casa como siempre, leer un buen libro o bien, ver una película. La sigo extrañando y aunque me hizo daño, he decidido jamás volver a enamorarme.

Y así será.

Jamás conocere a nadie como ella y esta bien, porque siempre será el mejor recuerdo de mi vida. La recuerdo todos los días, es imposible olvidarla y a pesar que es lo más doloroso, tambien es lo que le da sentido a mi vida.

He decidido olvidarla por un momento y salir de casa para ir en busca de algo para desayunar. Rápidamente he llegado a una cafetería, con este frío, un café caliente acompañado de panques no estarían nada mal.

Me traen mi pedido y dispongo a desayunar mientras leo un libro.
Que ironía, sin darme cuenta es justo el libro que Elena me regaló antes de irse.

-Buenos dias, ¿esta silla esta ocupada?

De un salto, sali de mis pensamientos al escuchar aquella voz, al mirar hacia atras, veo que es una chica de unos hermosos ojos cafes, cabello castaño y que casualmente lleva en la mano el mismo libro que yo.

-No, para nada. ¿Quieres sentarte?
No se de donde ha salido, ni de porque quiere sentarde justo aqui habiendo tantas mesas desocupadas. Pero no quiero ser descortes.
-Si, gracias, me llamo Verónica Mason
- Soy Tom, Thomas Hiddleston.

Sus sonrisa es tan hermosa, me recuerda a la de Elena, al igual que su mirada. Su voz es un tanto ruidosa y tal parece que siempre sonrie. Como una niña con un nuevo amigo. Es adorable.

El Resplandor De Un Recuerdo - Tom Hiddleston Stories to obsess over. Discover now