Era lindo irte a dormir con un texto tuyo y despertar y lo primero que ver, es un texto en mi móvil que por alguna razón, no dejaste de pensar en mi.
Cada mensaje representaba un gesto de cariño, ese sentimiento que entre tanta multitud alguien tenia puestos los ojos en ti, alguien se acordaba de tu nombre y te hacia sentir importante.
Para mí era algo diferente en mi rutinario día, despertar , ordenar mi cuarto por que tengo esa obsesión de tener limpio para poder desayunar, desayunaba y perdía el tiempo con mi mamá y hermanos.
Tus mensajes y llamadas se volvían cada vez mas parte de mi vida, me emocionaba escuchar sonar el móvil y saber que era un mensaje tuyo.
Sorprendido y halagado por tus versos y frases que escribías para mi, por esas canciones que hiciste pensando en mi y no te daba temor expresar y postear en tu Facebook.
Aunque siempre vivi en la sombra de tu miedo , el miedo del que dirán, en que no aceptabas que estabas enamorandote de un hombre, de un hombre que era aceptado por ser abiertamente gay por sus amigos y familia.
Sin conocer mas que tu nombre y mi vaga creencia de como podías ser, estabas creando esa conexión con tanta facilidad en mí, dejaste de ser tímido al menos en los mensajes y cada vez me gustaba aun más como demostrabas lo que sentias.
Paso exactamente 4 dias para recibir una llamada , una que cambiaría todo y seria el comienzo de un amor que fue reprimido.
Lo recuerdo como si fuera ayer,
¿hola? Respondí
¡te tengo una noticia flaco! <dijo el>
Hoy iré a donde vives, me salio empleo para trabajar en tu ciudad y podré verte más, ¿y sabes que es lo mejor?
Ya tengo apartamento , mis papas están ayudándome a colocar todo y quiero que vengas y conozcas donde viviré, será tu segunda casa, <argumentó el>
Me quedé nervioso y emocionado y no sabía que decir, torpemente solo respondí, ¿ desde cuando me dices flaco?
Desde que te volviste algo que me hace sentir especial <respondió el>
Nos reímos juntos y el término diciendo te veo por la noche <corto la llamada>
Sin saber la hora en que lo vería, me duche y arregle, vestí una camisa roja, jeans negros y zapatos converse negros.
El reloj marcó las 6 de la tarde y el móvil sonó, al cogerlo era Carlos llamando, contesté:
Dígame señor y reí
Si, ¿señor de Lemus por favor? <respondió el>
Me sonroje y conteste, estas loco.
El continuo diciendo, me haces un favor,¿ puedes pasar comprandome un par de dulces en la tienda ?
Claro, tengo una cerca, ahora los compro, ¿de que sabor los quieres? , respondí.
De miel, dicen que son buenos para afinar la garganta, continuo diciendo, nos vemos dentro de 5 min.
Esta bien, ire a comprarlos entonces, te veo , respondí.
Al colgar me pregunte ¿entre 5 minutos? ¿pero donde? Si no sabe donde vivo ni me dijo lugar, cuando me dirigía hacia la calle , le grite a mi mamá, ya vendré, saldré con un amigo
ESTÁS LEYENDO
Se Te Olvido Que También Sentía
RomanceAlcides conoció a Carlos, quien con su altura, barba bien refinada y su mirada penetrante, logró entrar a la vida de Alcides, quién formo parte de los mejores momentos de su vida, quien logró elevar hasta la última estación del enamoramiento. Co...
