Observó desde la ventana del autobús como dejamos casas y casas atrás, tomar un vuelo desde New York hasta Nashville y automáticamente un autobús hasta Shellbiville, me tiene cansado, tanto que doy gracias de que el trayecto sea solo de una hora y unos cuantos minutos a lo mucho, observó mi pequeña maleta a mis pies y me pregunto si lo que hice fue lo correcto o actué como un cobarde pero mis pensamientos son callados cuando veo que por fin llegamos a la parada de autobuses.
El viento frío de la noche golpea mi cara, aspiro profundamente persiviendo el olor y calidez de estar en casa. Camino unas cuantas calles desde la parada, Shellbiville es algo pequeño y comparado con New York no tengo problema en caminar hasta casa. igual hacia falta estirar las piernas un rato, canino un poco más de quince minutos hasta visualizar una pequeña casa con estilo victoriano y un gran porche que abarca toda la parte delantera de esta, me quedo unos cuantos segundos en el rellano de la verja de madera que me trae millones de recuerdos de mi niñez
Camino hasta estar en la puerta de madera y tocó varias veces, es temprano y las luces están encendidas por lo que mi mama debe estar despierta aún
-¡ya voy! ¿por que tanto alboroto? Para eso hay un timbre no hay que derribar la puerta...¿Logan?
Mi madre pregunta incrédula y no la culpo, son años sin vernos y mi cuerpo a cambiado, ya no soy aquel flacucho de diecisiete años que se creía una mezcla este hipster y alguna cosa hippie ahora tengo veinticinco con un cuerpo fibroso moldeado por el ejercicio, al llegar a New York le di rienda suelta a mi imagen, no sólo cambio por dentro sino también por fuera
-Hola Marta
Observo como sus ojos se cristalizan producto de la emoción y corre abriendo la puerta a su paso para poder abrazarme y derramar algunas lágrimas en mi abrigo
-Tranquila, estoy aquí Mamá- digo con coz suave intentando calmar sus sollozos
-Hable contigo por teléfono hace 3 días y no dijiste nada sobre venir aquí jovencito, no puedes presentarte así y no temer que me de un infarto por la emoción, Dios que estoy diciendo, estremos afuera esta helado y tienes mucho que explicar jovencito - dice hablando tan rápidamente que apenas soy consiente de que ya estamos en el comedor
-Mamá, tranquila, respira la verdad ahora si estoy teniendo que te un infarto. No te preocupes prometo quedarme un tiempo - digo besando su frente y aspirando ese particular olor que emana su cabello frutilla
-Es que , Dios la ultima vez que saliste por esa puerta tenías diecisiete, y vete aquí todo un hombre tu cabello corto, barba y...¡pero que demonios Logan!
volteo y miró a todos lados intentando buscar que fue lo que hizo que mi madre gritara así
-Mamá que...
-¡tienes el cuerpo de un ex convicto!
observó mis brazos y veo que pequeñas manchas de tinta sobresalen de las mangas de mi chaqueta
Oh no, aquí vamos
En menos de lo que canta un gallo tenía a mi madre encima de mi quitándome mi abrigo dejando al descubierto mis dos brazos tatuados
-alto allí- dije viendo su mirada acusadora- antes de que me acoses con tu super mazo y me dejes lesiones cerebrales observa esto
Me doy la vuelta y levantó mi camisa para mostrarte un muy bonito y elaborado tatuaje con el nombre de mi padre y mi hermano
-¡oh Logan!- pasa sus dedos sobre la tinta en mis omóplatos y siento un leve cosquilleo - mira nada mas, me hiciste llorar de nuevo,solo espero que el mío este por allí en algún lado porque si esperas a que muera para hacerlo estaré muy enfadada.
Ahora vamos, sube a tu habitación cambia te y baja a cenar debes estar hambriento
Subo a mi antigua habitación con una extraña sonrisa, de verdad extrañaba a mi mamá. Cuando estoy en mi vieja habitación es como si el mundo se detuviera, los trofeos que gane en las pruebas de talento están en el mismo lugar al igual que los posters, todo sigue igual, limpio pero igual
Me ducho lo más rápido que puedo bajo al comedor encontrándome a mi mamá con una vieja fotografía en sus manos, una dónde salíamos toda la familia,no se como sentirme al respecto por tanta melancolía así que sólo le doy su espacio y me siento a su lado en la mesa del viejo comedor
-cuando tu hermano y tu padre se fueron, creí morir juntos con ellos.pero entonces recordé que aún te tenía y fue el único motivo por el cual logre salir adelante hijo
-te amo mamá,no debes tener miedo ahora
Le quito la fotografia de sus manos y la guardo en un cajón, limpio sus lágrimas y la aliento a que sirva la cena como solo ella sabe, colocando platos llenos de comida así solo fuéramos nosotros dos
-ahora cuéntame que sucedió y porque la loca no está aquí contigo
-¿en verdad quieres saber?
-no, creo que no la verdad aunque ya me imagino lo que hizo
-como sabes que fue ella y no yo quien hizo algo? -pregunté alzando significativamente una de mis cejas
-por que te crié bien jovensito, se que si hicieras algo que malo enfrentarias el problema y no saldrias corriendo a esconderte en las faldas de tu madre. Incluso si dicho problema paso hace más de 7 años
Se a lo que mi mamá se refería, no tenía que ser adivino. cuando fue mi ultimo año en la escuela entró una chica nueva un año menor que el mio, era la cosa más hermosa que nunca vi, recuerdo que siempre se sentaba sola a la hora del almuerzo,mientras todos estaban revolucionados por la hera del teléfono celular y lo último en que vestir, ella era una chiquilla inocente que le encantaba usar trenzas y vestidos al mejor estilo campesino, además dr que vivía en un pequeño rancho fuera del pueblo rodeada de animales como si en este pueblo eso no fuera común.
Un día mi hermano Tom me pilló mirándola o más bien babeando por ella a la hora del almuerzo
-¿por que no le hablas? No creo que muerda
- y que se supone que le diré - dije intentando quitarle importancia al asunto, pero la verdad estaba loco por hablarle y saber su nombre
Tom sin importar que, recogió su almuerzo y se sentó a su lado, mi hermano caracterizaba por ser un poco mas impulsivo y sociable que yo, mientras el tenía un montón de admiradores sólo por su forma auténtica de ser, yo era un poco más reservado y metódico. Teníamos muchos amigos pero el sin duda tenía muchos mas que yo
Al quedarme sólo a la hora del almuerzo me pregunté que tan malo sería sentarme con ellos, no es que literalmente estuviera sólo tenia a mi amigo Teddy conmigo pero por alguna razón toda mi mente estaba concentrada en esa mesa pegada a la ventana donde comía Tom con ese Angel rubio. Mande todo al carajo y me fui con mi bandeja a esa mesa la cual sin duda sería mi favorita
-mi querido hermano nos honra con su increíble presencia, ven siéntate
Me sentía nervioso, las palmas de las manos me sudaban a mares. Pero cuando vi de cerca esos ojos grises creí morir al instante pero como si fuera poco, al oír su voz volví a la vida
-Hola, soy Cassidy
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