Capítulo 8

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Después de esa semana, vinieron las vacaciones y yo intentaba seguir con mi vida como si nada.  Buscaba distraerme con cualquier cosa durante el mayor tiempo posible para evitar pensar en él, pero sus recuerdos siempre estaban ahí.

Cuando empezaron de nuevo las clases, era la época de preparar la famosa fiesta de la universidad, que se hacía todos los años y a la que iban todos los universitarios de aquí y alrededores, y gente que no era universitaria pero que le molaba ir.

Cuando empezaron a hablar de la fiesta, la verdad tenía ganas de ir para distraerme, sabía que me lo iba a pasar bien con mis compañeros, y por una vez, Gabriel estaba de acuerdo conmigo y Rebeca no pudo negarse. Al final Ana, la compañera de piso de Gabriel, también se apuntó y fuimos a comprar las entradas.

Un par de días antes de la fiesta, ya lo teníamos todo preparado, la gente de clase también iba a ir, incluido Diego. En ese momento, caí en la cuenta, de que, Jorge se apuntaba a todo, y que alomejor iba y teníamos otra oportunidad de encontraros. Asique decidí meterme a su twitter para ver si ponía algo y como siempre, volví a acertar, solo vi que ponía “Pensando en ir a la fiesta de la universidad, ¿alguien me ayuda a decidirme?”. Mi corazón palpitaba con mucha fuerza, yo iba y el casi seguro también, nos volveríamos a encontrar, me puse muy nerviosa, emocionada, y pensaba en que pasaría cuando nos viéramos.

Al día siguiente, la fiesta era el único tema de conversación, apenas faltaba un día y todos teníamos muchas ganas de que llegará el día. Pero al parecer el destino quiso jugarme una mala pasada, y empezó a hacer muy mal tiempo y a llover. Los organizadores de la fiesta anunciaron que si seguía el tiempo así, la fiesta sería suspendida. Me sentí muy mal al ver la noticia y solo rezaba porque el tiempo mejorara, era una oportunidad de verlo que no podía perder.

Los compañeros de clase tenían tantas ganas de hacer algo todos juntos que empezaron a pensar en un plan B por si la suspendían. El plan B molaba, pero Jorge no estaba en el y eso hacia que perdiera la ilusión totalmente.

Al final, el día de la fiesta llovió y fueron suspendidas. En el momento que dieron la noticia, lo primero que hice fue meterme a su twitter y vi que había puesto "Pues ya lo he decidido, no voy porque ya no hay :S". Acababa de perder otra oportunidad, y como dolía.

Los de clase decidieron seguir con el plan B y yo necesitaba airearme asique me apunte y fui con Rebeca. Por el contrario, Gabriel se negó a ir. La verdad es que lo pasamos bien, fuimos a la casa de campo de uno de los compañeros, llevamos comida y bebida y pasamos el día allí. Yo acabe tomando chupitos de tequila con Diego y pille una que acabe llorando con Rebeca. Echaba de menos a Jorge y no podía ocultarlo más, estaba cansada de hacerme la fuerte cosa que no era verdad, puede incluso que sea la persona más débil de todos los que me rodean, pero no se me da bien ir llorando por las esquinas y menos ir dando lastima.

Al final de la tarde, yo y Diego teníamos que volver para coger el autobús a casa. Rebeca nos llevó hasta la parada junto con otro compañero. Diego me vio bastante, mal y por algo que no se aun, me dijo que me acompañaba a casa cuando bajáramos del bus y que se sentaba al lado mío para que no estuviera sola por si me encontraba mal. Lo único que me salió contestarle fue un "no necesito que me acompañes a mi casa, yo puedo ir sola" y además en un todo muy poco simpática.

Cuando llegamos al autobús, ambos nos dormimos durante el camino. A mitad de viaje, su móvil sonó y ambos nos despertamos, nos miramos y nos sonreímos. No hablamos mucho durante ese tiempo la verdad, éramos dos personas que pasaban mucho tiempo juntos pero casi no hablábamos, parecía que nos gustaba el silencio, además no era un silencio incomodo, creo que era más cómodo que hablar de tonterías.

Cuando llegamos, me despedí y fui ha casa sola. Cuando llegue, tenia el móvil sin batería. Lo enchufe y vi que habían estado hablando por el grupo de clase. Rebeca pregunto por mi y Diego le dijo que todo estaba bien, que había estado durmiendo muy agusto y que ya habíamos llegado.

Nunca sabía que pensar de Diego, era algo raro lo nuestro. Un día podíamos estar súper bien y otro ni hablarnos. Aun recuerdo el primer día que lo vi, pensaba que me iba a volver loca por él no por Jorge, porque era un chico guapo y gracioso, pero me equivoque, no se si por suerte o por desgracia.

Después de ese día, todo volvió a ser igual que siempre. Yo seguía con mi rutina, mis estudios, mis amigas. Jorge desapareció, ni lo veía ni oía hablar de él. En cuanto a Diego seguía siendo igual que siempre conmigo. Cuando llegaron los exámenes de junio, nos íbamos juntos a la universidad, repasábamos los temas del examen y nos ayudábamos.

Cuando terminaron los exámenes, lo había aprobado todo y tenía un largo verano por delante. Pero la suerte no estaba de mi lado, me había distanciado de Marina y Lucía por cosas que habían pasado con los otros amigos, y habían conseguido separarnos del todo a base de mentiras, cosa que me ponía muy triste. Ya solo me quedaba Ari y mis compañeros de clase.

Hacía 6 meses del último beso de Jorge y lo recordaba como si hubiera sido ayer, también hacía 6 meses que había perdido a mis dos pequeñas que eran dos pilares muy importantes en mi vida, ya no me quedaban muchas cosas que me hicieran feliz, pero aun así yo seguía adelante, nada podía derrotarme ni hundirme o eso creía. Llego un punto en el que ni lloraba, no me quedaban ni ganas ni lagrimas.

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⏰ Last updated: Jan 03, 2014 ⏰

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El amor de CarlotaWhere stories live. Discover now