I. Primer error

40 2 0
                                        




Amaranta llegó a su casa y tiró la mochila al suelo con toda la fuerza que pudo, fue corriendo a su cuarto con lágrimas en los ojos y cerró con un portazo. Se sentó encima de su cama llorando desconsoladamente y observó por la ventana la fuerte tormenta que estaba cayendo fuera. Decidió darse un baño para olvidar los problemas.

Se sacó la ropa y observó con desprecio el móvil que anteriormente había apagado para no recibir llamadas. Llenó la bañera hasta arriba de agua ignorando que su madre le prohibía llenar tanto la bañera y le echó sales de baño. Se metió con cuidado de no resbalar y, en cuanto se hubo acostado en la bañera, cerró los ojos, se tapó la nariz y metió la cabeza debajo del agua. En cuanto salió del agua se aseguró de haber tapado su cuerpo completamente con la toalla y se dirigió a su habitación a ponerse el pijama. Una vez puesto, fue a la cocina y se preparó leche con galletas.

Cuando acabó de cenar, aún no habían llegado sus padres y se fue a dormir deseando no despertar.

Tuvo un sueño en el que ella estaba rodeada de niebla y estaba sola. Empezó a correr hacia todos los lados deseando huír de ahí pero sólo se encontraba con un muro por el que escalaban hiedras y rosales(sin flores), pensó que si había tantos rosales tenía que haber alguna rosa. Mientras buscaba la rosa notó unos pinchazos y unos arañazos en los pies y en la cintura que la arrastraban hacia otra dirección e intentó soltar un grito pero no le salió. Tomó la decisión de girarse para ver el lugar al que la querían llevar y vio una rosa negra, se acercó con precaución para verla y escuchaba unas voces que le decían que la cogiera y la cogió con cuidado de no pincharse. De repente, la rosa se unió a su piel y los pétalos se expandían y se multiplicaban invadiendo su cuerpo, ella, horrorizada, quiso correr pero las ramas que antes la sujetaban se anexionaron a su cuerpo impidiéndole mover. Antes de despertarse, escuchó una voz siniestra diciéndole "Eres la siguiente rosa negra."

Cuando se despertó notaba gotitas de sudor en su frente y también notaba escozor en los pies y observó unas heridas que aparecieron; una tenía forma de rosa y la otra tenía forma del número dos escrito en números romanos. A medida que observaba las heridas, éstas iban desvaneciéndose sin dejar marca. Observó perpleja su piel y apuntó el sueño en una libreta con mala letra, acción por la que más tarde se arrepentirá. Miró la hora del reloj que tenía encima del escritorio y vio que era la una de la tarde y sólo le quedaba una hora de clase y reflexionó en si ir o no, acabó decidiendo quedarse en casa porque le pareció que no merecía la pena ir para estar tan poco. Se levantó y encendió el móvil para pedirle luego los deberes a Rosetta, su mejor amiga.

Cuando se encendió vio que tenía varias llamadas perdidas de Rosetta y de Alessia, además, también tenía un mensaje de Elián en el que ponía: "Amaranta, no salgas de casa." Un escalofrío de miedo le recorrió toda la espalda y pensó que había sido él el que le había hecho las inusuales heridas, pero, en caso de haber sido él, ¿qué le diría? Si él le había hecho esas heridas,¿ sería capaz de matarla? Prefirió pensar que no y le mandó un mensaje a Rosetta diciéndole:

"Necesito que al acabar el insti vengas a mi casa, necesito hablar contigo de algo importante."

Y suspiró al mandarle el mensaje pensando en cómo iba a decirle todo eso sin que la tomara por una loca. Al cabo de un momento recibió la respuesta:

"Amaranta, ¿se puede saber qué te ha pasado? ¿Qué es eso que tienes que decirme? ¿Te llevo los deberes?"

"Me quedé dormida. Te lo digo luego. Si son muchos, no. ¿No estás en clase?"

"Pues claro que estoy, burra, mientras yo estoy en la clase de la pesada de Andreana, tú estás durmiendo como un tronco. Y la interesada de Alessia, de repente, se preocupa por cómo estás, osea, primero te trata como si fueras mierda y ahora se preocupa por ti, ¿no te parece raro?"

Amaranta IStories to obsess over. Discover now