Capitulo 1
Era una bella mañana, fresca y dulce. Isabella caminaba lento por el sendero, los cantos de las aves resonaban en sus oídos formando una bella melodía.
Los rayos de sol acariciaban su piel, el viento soplaba su cabello.
Respira hondo y se detiene en la entrada de un pequeño edificio cuyo aura era rustico y cómodo. Al entrar se topa con una chica rubia cuyos rizos caían formando una cascada dorada, sonríe al verla y la abraza.
-se te ve muy cansada esta mañana, Isabella-dice la rubia
Isabella se gira sobre sí misma y la mira a los ojos.
-¿se nota tanto?- suspira
-si nena, es mejor que te vayas y descanses- la rubia sonríe tiernamente
-no, tengo mucho trabajo que hacer…- hace una pausa- hablamos luego- sonríe y se va.
Isabella se sienta en su puesto de trabajo, dejando su bolso a un lado
-¡hola!, ¿esta es la oficina de Isabella Borner?- pregunta un hombre entrando por la puerta
-¡dios! Me asustaste- grita histéricamente
-lo siento, no era mi intención asustarte- ríe
-debiste haber tocado antes de entrar…-respira hondo y traga saliva- de igual forma, ¿Qué se te ofrece?- responde llena de ira
Lo mira a los ojos, los cuales brillan como dos grandes estrellas; marrones y hermosos logrando que se desapareciera toda la ira que la consumía; se muerde el labio inferior al ver su dentadura perfecta detrás de unos labios carnosos. Ella Comienza a sobarse el cabello pero se le enreda en el dedo.
-déjame ayudarte- ríe acercándose a ella lentamente, agarra su mano y la libera del enredo. Su tacto fue fascinante para ella logrando hacer que se le erizara la piel.
El se separa de ella y se sienta en una silla que había junto a un desorden.
-tienes un efecto sobre mi- dice en un susurro casi audible.
-¿Qué has dicho?- pregunta confuso
-¿Qué necesitas?- dice tratando de cambiar de tema mientras se muerde el interior de la mejilla, provocándose gran dolor.
-¿las vacas se comen las uñas?- pregunta el hombre con una gran sonrisa.
-estás diciendo incoherencias- se le dibuja una pequeña sonrisa en el rostro.
-¿Cómo?-ríe a carcajadas.
-¿acaso esta es una broma de mal gusto?, ¿te estás burlando de mi?- dice alterada- vaya… estoy muy vieja para estas estupideces.
-¡no!, ¿cómo piensas eso?... ¿Cuántos años tienes?- pregunta alzando la ceja
-tengo 40 años- voltea los ojos de forma graciosa
-yo tengo 48 años, y pienso, que no estás vieja, solo malhumorada- sonríe.
Ella se derrite interiormente al ver de nuevo su sonrisa seductora.
-¿eso piensas?, entonces, ¿Cuál crees que es la solución para ese infalible problema que me tiene condenada?- sonríe levemente.
-te invito a salir, mañana a las 6:00 en el Berice- le regala una última sonrisa y sale victorioso de la habitación.
Ella lo sigue con la mirada, pasa su mano por la barbilla y nota que estaba sudando.
-¡RAYOS!, que vergüenza- abre su bolso y saca un pañuelo, respira y se limpia.
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Borner
FantasyEn una ciudad normalmente extraña pero no menos fascinante, existe una chica llamada Isabella Borner, la cual tendrá algunas aventuras descubriendo sus poderes. Allison es su compañera de cuarto y ambas se odian-aman (algo un poco difícil de entend...
