RELATOS DE UN GUITARRISTA: Talent Show
Fase 1, El despertar: Todo comenzó como un día normal, el despertador sonó y realicé el mismo ritual de siempre: Medio-abrí los ojos, me senté al borde de mi cama mientras miraba al infinito y cuestionaba mi propia existencia. Como nunca puede faltar, renegaba a la vida el hecho de tener que madrugar todos los días a estudiar, y a su vez, maldecía al creador de los colegios y juraba algún día, construir una máquina del tiempo para viajar al pasado y pulverizarlo con mi rayo láser... Un poco exagerado, lo sé, pero es lo que hay.
Fase 2, Amnesia: Al terminar de recitar mi previamente escrito juramento de pulverizar al creador de los colegios, tomo la decisión de levantarme de la cama y aceptar el hecho de que, sí o sí, voy a tener que entrar a ese centro de imperdonable tortura, al cual conocemos más comúnmente como colegio.
Al tocar el helado suelo por la mañana, automáticamente mis recuerdos se borran y olvido completamente lo que quería hacer después; ¿Bañarme? ¿Desayunar? ¿Saludar a mamá? ¿Ir al baño? No lo sé, pero tranquilos, eso pasa todos los días.
Fase 3, Vuelta de memoria: Camino por el pasillo mientras mis pies se congelan, este frío me está matando pero por alguna extraña razón, lo amo <3
Voy avanzando paso por paso, lentamente... Cuando, ¡BOOM! ¡Mi memoria ha regresado! De repente recuerdo que hoy es el gran día, hoy son las eliminatorias del Talent Show.
Fase 4, La Locura: Al recordar esto, mi instinto automáticamente me obliga a salir corriendo por toda la casa, mientras grito como un paciente psiquiátrico intentando escapar de su consultorio.
Me quito la ropa sin pensarlo dos veces (Tranquilos, no es una porno UwU), y me meto a la ducha. El agua está helada, pero ya me acostumbré.
Fase 5, Centro de Tortura: Luego de bañarme, desayunar, vestirme y repetir este proceso con mi hermano, por fin entro al colegio. Entro a la misma hora, al mismo lugar, pero con un ánimo completamente distinto.
Al entrar veo las mismas caras aburridas y con sueño de siempre, puedo ver en sus rostros el deseo de volver a sus casas y calentar esa deliciosa cama de nuevo. Por dentro estoy saltando de emoción, pero por fuera, pongo cara de puberto depresivo para camuflarme.
Fase 6, La Fuga: Esa emoción con la que llegamos todos al colegio poco a poco se va apagando al ver que nuestro Sensei Rubén, no llega por nosotros para finalmente salir de aquí.
Ema, Juli, Esteban, Rosca, Ori, Tomás y yo nos miramos mutuamente mientras nos decimos con la mirada: "Ya valimos".
Aparto mi mirada lentamente, mientras espero mi perdición... Y de repente, ¡Llegó el Sensei! Todos salimos corriendo sin pensarlo dos veces, dejando esa cámara de gas anti-estudiantes, más conocida como salón de clases.
El Sensei nos convoca a todos en el salón de música donde nos esperan todos nuestros bebés, nuestros instrumentos.
Fase 7, On The Road: Estamos las dos bandas emocionadas cargando los instrumentos rápidamente y rogándole a Dios, si es que existe, que nos saque de aquí.
Todo está cargado, nosotros estamos adentro y el conductor está encendiendo el motor. La adrenalina que sentí en ese momento es indescriptible, si bien es cierto que ya tenía cierta experiencia en escenarios, nunca me había presentado ante un jurado.
Vamos en el camino, nuestra vida es la música así que estamos cantando y disfrutando del viaje. Todos, menos los de atrás, ellos llevaban el piano; con suerte alcanzaban a ver las etiquetas, especificaciones y precio del instrumento.
Fase 8, Murciélagos en la Panza: Después del viaje, al fin llegamos. Descargamos todo y nos empeñamos en llevarlo a camerino. Llegamos un poco más tarde de lo esperado así que solo quedan 30 minutos para salir, entonces, todos nos cambiamos de ropa.
Nos quitamos ese uniforme, esa insignia que hemos sido enseñados a llevar la mayoría de nuestros tristes días para finalmente, salir con la frente en alto y llevar con mucho orgullo nuestra propia insignia, nuestro estilo, nuestro sello... Para por fin poder ser nosotros mismos.
Fase 9, Hora del Show: 30 min, 25 min, 20 min, 10 min, el tiempo avanza a una velocidad increíble mientras nos preparamos mentalmente para salir al escenario.
Estamos sentados charlando, cuando a lo lejos se escucha una voz que dice: "Muchachos, les toca". Es la voz de nuestro Sensei, el cual tiene una sonrisa de oreja a oreja.
Todos cruzamos miradas y un silencio profundo domina la sala. Rubén se da media vuelta y baja las escaleras, mientras el resto nos ponemos de pie y lo seguimos.
"¡Bienvenida la banda 8 Vientos!" Se escucha decir a la presentadora. "Buena suerte muchachos" dijo el Sensei, probablemente fueron las mejores palabras que pude escuchar ese día.
Fase 10, On the Stage: Nos dan la señal, debemos empezar a tocar. Me tiemblan los dedos y estoy sudando, nunca antes me había sentido así.
Molinos de Viento: Viento es el que necesito ahora mismo en mi cara para intentar detener el sudor. Me siguen temblando las manos pero noto algo: ¡Mi actor favorito está ahí! Apenas lo veo decido que no voy a tener más pena y tomo aire... ¡A rockear!
Sweet Child O' Mine: Oh dulce niña mía, para este entonces toda mi pena se había desvanecido, salió una muy buena canción.
The Final Countdown: 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1... IS THE FINAL COUNTDOWN! Cerramos con broche de oro.
Fase 11, Highway to Hell: Este día parecía ser perfecto, pero todo lo que sube tiene que bajar. Después de haber subido la Escalera al Cielo, estamos de vuelta en la Carretera al Infierno: Estamos en el Centro de Tortura de nuevo... Al menos fue bueno mientras duró.
Gracias por leer... RELATOS DE UN GUITARRISTA.
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8 vientos
Random¿Por qué no hacer una historia acerca de uno de los mejores días de nuestras vidas? Aquí esta la experiencia de las eliminatorias del Talent Show, presentaciones y ensayos desde la perspectiva del guitarrista (@MateoAriasSierra). Gracias por leer...
