A veces sientes ganas de llorar, por ninguna razón, o quizá por muchas. Te sientes solo, aún estando rodeado de mucha gente. No sabes como sacar eso, ese sentimiento de tu cuerpo. Y es cuando te das cuenta que sólo se necesita a alguien. Alguien que te de un abrazo sin fin, y ponga todo en su lugar.
