Quedaba un mes para navidad. La tienda cada día recibía más y más clientes buscando decoración navideña, incluso en noviembre empezaba a pasar gente preguntando por candelabros, figuritas y demás cosas. A lo que siempre respondía -La primera semana de diciembre ya tendremos todo en stock- con una sonrisa. Todo está mejor dicho con una sonrisa.
Me encantaban las señoras mayores que venían acompañadas de sus nietos, los peques se quedaban alucinados con las luces de las vitrinas, con las figuritas... Siempre se rompía alguna. Lo más inútil de todo comercio es poner "No tocar" en un cartel, siempre tocan y siempre se rompe.
Era la primera semana de diciembre, y como prometí a mi clientela ya tenía toda la decoración navideña en el escaparate. Me había tomado todo el fin de semana, incluida la noche del sábado, decorar la tienda con las chuminadas de la fecha. No es que me entusiasmara mucho, pero si no, no vendía.
Estaba colocando en las baldas de detrás del mostrador unas figuritas cuando escuché las campanitas de la puerta. Me giré y había una chica que limpiaba sus zapatos en el felpudo y dejaba su paraguas en el paragüero. Me había dejado un reguero de gotitas que más tarde tendría que secar. Me giré y me la quedé mirando "Madre del amor hermoso" pensé. Vino hacia el mostrador y no pude más que observarla y tragar saliva.
-Buenos días- dijo ella sacándose la bufanda y abriendo su abrigo. Tenía una melena ondulada castaña, que no se apreciaba muy bien debido al gorro blanco de lana que llevaba, tenía un pompón, lo que le hacía muy graciosa. Sus ojos verdes conectaron con los míos, era preciosa. Sonreí y le contesté con el poco oxígeno que quedaba en mis pulmones. Dios, me había puesto nerviosa. -Buenos días ¿Puedo ayudarle?- sonreí, ella retiró la mirada de mí para observar la tienda -Eso espero- musitó.
-¿Decoración, iluminación...? ¿Que busca?- intenté conversar con mi clienta -Hummm- frotó su barbilla -De todo- dijo firmemente. Abrí los ojos de par en par. -¿Algún acontecimiento familiar?- pregunté saliendo por detrás del mostrador -Algo así, contestó quitándose el abrigo. Me da que íbamos a pasar bastante tiempo. Al ser la primera semana todavía no venía mucha clientela, la gente lo dejaba todo para el último momento, y eso me sacaba de quicio, pero no podía hacer nada contra ello.
-Dame- extendí mis brazos para que me diera el abrigo, lo colgaría en el perchero que tenía detrás del mostrador. Normalmente los clientes no se quedaban mucho tiempo, pero era el caso. Volví a ponerme a su lado -¿Has pensado por dónde quieres empezar?- la morena estaba de brazos cruzados, mirando las estanterías que le rodeaban -¿Iluminación?- asentí -¿Para árbol, ventana, puerta, mesa, dormitorio, para niños...?- hacía aspamientos con los brazos mientras le daba las posibilidades que tenía a elegir -Creo que me he metido en un buen lío- rió -¿Y eso?- la curiosidad por saber más de ella me delató -Me ofrecí a ser quien se encargara de los adornos este año... Mi padre ya tiene bastante con acoger a la familia y preparar la comida- rodó los ojos "Vuélvelo a hacer, que eres muy cuqui" pensé y le sonreí -Bueno, tienes suerte de que no creo que vaya a venir hoy mucha gente, así que tenemos el tiempo que dispongas- me sonrió. "Otra vez" la niña de mi interior estaba dando palmas, y no solo la niña.
-Bueno, ¿Tenéis jardín?- negó- Es un piso- me quedé pensativa -Entonces, iluminación exterior descartada... mejor, es muy cara- le dí un leve codazo. -Vale, empezamos por la puerta de la casa... ¿Alguna corona navideña?- le señalé las estanterías de las coronas -Las hay con purpurina, sin ella...- las señale mientras nos acercábamos -Sinceramente, no te las recomiendo, ponen todo perdido, son bonitas pero dan trabajo- ella asintió. -Luego tienes las de piñas y ramas secas... Si tienes un piso algo rural o una puerta de madera queda bonito, es convencional- no quitaba la vista de las coronas y asentía a cada cosa que decía -Me gusta esa- señaló una de la última balda -asentí -Es muy bonita, dame un segundo- me alejé dejándola allí. Tenía que ir al almacén a por la escalera, no llegaba.
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Christmas. Clexa AU -OneShot-
FanfictionClarke es la dependienta de una tienda de adornos. Se acerca la navidad, y una clienta un tanto exigente se interpone en su camino.
