Conocí a la gente que quería cuando más la necesitaba.
Nací en un pequeño pueblo llamado Catriel, con una familia grande. Mis padres trabajan para mantenernos a mí y a mis tres hermanos, el dinero no nos sobra pero tenemos una buena vida. Amigos en realidado no tengo muchos, si debo contarlos solo tengo dos, mis mejores amigos, Alejandro es uno, lo conocí ya que es el hijo de una amiga de mi mama y desde pequeño estamos juntos, él tiene 17 años y yo 16. agustina, la conocí en la escuela, estaba sola y simplemente me acerqué y le hable, me cayó bien, luego empezamos a hablar todos los dias y bueno, se convirtió en mi mejor amiga.
me llamo francisco, soy un adolecente y todos dicen que estoy loco ya que no tengo pensamientos de chico bueno, odio a todos en realidad no porque me hayan hecho algo sino porque simplemente creo que la humanidad hace mucho daño no solo a sí mismo sino a todo lo de su alrededor, odio la ignorancia y la superiorida.
Alejandro me invito a salir junto a sus amigos. Acepte pero solo porque estaba el, además siempre mi mama me regañaba por no salir de la casa. Esa misma noche el me paso a buscar y fuimos en bicicleta hasta la plaza principal, allí nos esperaban los amigos de Alejandro, no me esforcé por recordar sus nombres. Todos tenían personalidades diferentes, eso me gustaba en parte. Una de las chicas era muy estricta, no me cayó muy bien. Otra me caía bien ya que era parecida a mí, había dos que nisiquiera hablaban, estaban en sus cosas y uno que simplemente no me gusto como era, odiaba que un hombre ande con muchas mujeres, ilusionándolas, rompiéndoles el corazón. Había un chico que no era completamente desconocido, era un buen amigo de Alejandro y lo había visto varias veces antes no me caía mal pero tampoco lo consideraba un amigo ya que no hablábamos mucho. Esa noche no me sentía solo, no estaba mal, en realidad me divertí, se sentía raro, no era normal para mí sentirme así. La noche había terminado y volví a casa con Alejandro, llegue y simplemente me acosté a dormir. Al despertar al otro día estaba normal, era de nuevo mi vida, no porque haya estado viviendo otra sino que otra vez, se sentía sola, "oculto" en mi habitación sin ver a nadie.
era normal q yo llore, soy muy sensible, aveces extraño a gente que quería y ya no esta, aveces simplemente pienso "¿a que vine a este mundo?".
en realidad siempre es lo mismo pero Alejandro siempre seguía invitandome a salir con sus amigos, me empezaba a gustar, me sentía raro al estar con ellos, raro de buena manera, me sentía bien y eso no era normal en mi.
un día me llegó un mensaje de una de las chicas de ese grupo, parecía amable, tambien hablaba con el mejor amigo de Alejandro y se habían organizado para que le pida ser mi novia a Agustina, era algo que me gustaría pero sentía que ella no me quería, no sabía si seguir su plan o seguir escondiendo lo que siento. al final decidí seguir su plan, después de todo si la quería.
nos juntamos Alejandro, su mejor amigo Augusto, emily, una de las chicas del grupo, Agustina y yo. siempre haciamos lo mismo, nos encontrábamos en la plaza principal e íbamos a comer algo primero para luego simplemente ser nosotros, divertirnos a mi modo. en divertir a los demás soy bueno supongo, se lo que es sentirse sólo o triste por lo que siempre intento sacarle una sonrisa a la gente, quiero hacer feliz a todos. Augusto se había emborrachado y todos lo acompañamos a su casa y en un momento mientras caminaba se me escaparon palabras de la boca: "¿agustina me gustas, quieres ser mi novia?" ella lo dudo pero al final dijo q si, eso me puso feliz. por esa noche no hicimos más nada, luego de llevar a Augusto a su casa todos nos volvimos a las nuestras en eso me puse a pensar que al final si habia gente que me quería, nunca lo había visto o nunca quise verlo. también pensé en lo q cambió desde ese punto en que Alejandro me invitó a salir con el, había conseguido una novia, amigos, de a poco dejar de estar sólo en mi habitación, tenía una razón por la cual salir, por la cual dejar mi soledad, tenia alguien con quien hablar, podía ser escuchado, y dije "supongo que así es tener amigos"
