LA VENUS HIPSTER
Por: Alejandra Abad
NADA HA CAMBIADO.
El día de hoy me pare a las ocho de la mañana, algo poco inusual para mi porque como ustedes sabrán soy una adicta a madrugar antes de que sol salga. Quizás fue por el "arranque" de anoche o porque quizás este es el comienzo de alguna rotura de mi rutina diaria. Quién sabe. Lo importante son las reflexiones que tuve durante el día y como es que me di cuenta que en realidad nada ha cambiado.
Como sabrán, soy una estudiante de 22 años que está a punto de graduarse de periodista en la Universidad Nacional de Panamá. Índice de 2.55, ganadora de dos concursos de periodismo y prensa y cuatro empresas de producción quienes están interesados en que trabaje con ellos. Lo usual y ustedes ya lo saben. No me malinterpreten. No es como que quisiera inflar el ego que tengo. Pero la ventaja de ser alguien quien se dedicara a escrudiñar la verdad es que mi punto de vista siempre distara del resto de los demás. Y si mi punto de vista tiene suficiente peso, se convierte en el punto de vista del resto de las personas. Como por ejemplo: sale la noticia de que un futbolista está envuelto en un escándalo. La prensa amarillista buscara cebarse con él mientras que el público en general, dependiendo del criterio que tenga cada quien, puede o darle el beneficio de la duda al aludido o unirse a la carnicera y terminar por despedazar al pobre hombre. Mi trabajo será siempre buscar la versión verídica y determinar si la opinión pública tiene derecho a pasar juicio sobre el deportista o no.
Pero eso no es lo que les escribo hoy. Cuando manejaba por el corredor en medio del tranque envueltas en la melodías de Nujabes (que Dios lo tenga en su gloria), me di cuenta que el cell no paraba de mandarme mensajes de compañeros míos que pedían de mi ayuda. Alejandra, ayúdame con la redacción. Alejandra, dime que fue lo que anotaron tal día a tal hora. Alejandra, ¿el Profesor ya llego? Luego, al llegar a mi salón, el profesor ya había estaba (y bien cabreado) y proseguí a sentarme en mi puesto. No me dijo nada porque sabía que yo estaba sobrada con él y tampoco anote nada lo que dijo porque mi mera presencia en el aula era solo para mantener intachable mi asistencia en clases. Algunos chateando, otros mirando a la ventana y los poco que le prestaban atención al profesor no paraban de anotar lo que dictaba. Eran lo que se estaba quedando claramente.
Luego, a la hora del almuerzo me dirige al aquel restaurante vegano ubicado a las afueras de mi U y me encontré con Gustavo. Él es el típico chico que pensaba que la vida en la universidad era como en American Pie. Sexo, drogas y muchas horas libres pero cuando se percató que su presupuesto apenas le alcanzaba para una empanada y las copias, abandono su fantasía y se concentró en que los profesores no se lo comieran vivo. Al pedir mis burritos veganos (juro que nunca dejare de comerlos. Saben demasiado delicioso), escuche la conversación entre cuatros mujeres quienes alababan las bondades de ser veganas y como el resto del mundo son unos incultos por preferir la carne en vez del brócoli. Juro que esas son las clases de personas que me provoca vergüenza el ser vegana.
Al finalizar las clases, quise ir a la Cinta Costera en busca de inspiración para mi novela. Y como siempre, no logre pensar en nada. Absolutamente nada lo que es frustrante porque a estas alturas ya se debió de ocurrirme algo y nada de nada. Me imagino cuanto tiempo le abra tomado a Jodorowski para escribir sus películas y si habrá pasado lo mismo que yo. Por cierto, si eres nuevo en mi blog sabrás que Alejandro Jodorowski es básicamente mi Dios (jocosamente hablando) y que lo menciono más veces de lo que menciono a mi madre. Pero si, sigo bloqueada y quien sabe hasta cuándo será.
Estuve medio deprimida por eso y no sabía ni que hacer. Cada día de mi vida ha sido una rutina en la que lo único diferente en ella es la excusa que me doy a misma del porque nunca encuentro una buena idea para mi novela. He pensado que la situación cambiaria una vez que me gradué y trabaje pero ¿De qué sirve ser una profesional destacada en mi campo si no logro cumplir una de mis metas?
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DIARIO DE UN DEMONIO CRISTIANO
AdventureAlejandra es una joven con un futuro prometedor como periodista. Hermosa, inteligente aunque hipster, ella posee una visión de la vida que difícilmente encaja con el resto de las personas. Su mayor sueño es escribir una novela pero carece de la imag...
