1

45 0 0
                                        

Extrañaba la primaria, pero una nueva era acababa de empezar.

Entré a esa gran institución, me aterraba, de verdad. Era mucho más de lo que yo imaginaba. El panorama del Colegio se extendía ante mi. La cancha estaba pintada de verde y azul, con líneas de baloncesto amarillas, y el gran logotipo en el centro.

"Los salones del primer grado son de izquierda a dere...."

Escuchaba que la que al parecer era la coordinadora, explicaba a mi mamá cuáles podrían ser mis salones. 

-Sea, tu salón puede ser el el de la izquierda, el de en medio o a la derecha, de la planta alta. Busca tu nombre en las listas- decía mi mamá mientras me tocaba el hombro-.

-Lo buscaré

-Espero que te adaptes rápido, cualquier cosa me dices, ¿sí?- sacó su cartera y me tendió dos billetes de veinte- suerte.

Se despidió de mí y se fue. Ahí descubrí que tenía ansiedad social y no me gustaba estar entre tanta gente. Tomé aire y subí las escaleras, agarrándome del barandal, asustada. Veía caras, algunas bonitas, otras feas. Cuerpos, bonitos y feos. Pero yo no soy nadie para juzgar a los demás. 

Primer salón: Albert Bullock, Evan Graves, Darleen Miller... nada, no estaba mi nombre ahí.

Segundo salón: Daniel Ainsworth, Michelle Haggard, Marlene Morrison... de nuevo, nada.

Tercer salón: Valerie Mills, Andrew Lewis, Sea Allen Curry. Este era mi salón.

Entré, había un par de gemelas, dos niñas más y un muchacho que me miraban raro, casi con desprecio. Bajé la vista y elegí un lugar al azar.

Después de un rato, sonó la campana y todos los demás entraron. Respiré hasta que mis pulmones se llenaron por completo y esbocé una sonrisa.

Aquí fue donde todo comenzó...

Broken HeartWhere stories live. Discover now