Hoy mi afrenta es tu ausencia
La vista de un cielo sin estrellas
Una luz sin luminiscencia
Y el recuerdo de tu belleza
Algodones carmesíes del cielo
Flores marchitas de miel
Un paisaje de ensueño
Alude al olor de tu piel
El aura argenta de la luna
Que mira la Tierra con desdén
El pensamiento en vaivén
Y a mi vista la espesura
El mundo es nada sin ti
No siento calidez en mi regazo
Es una melancolía sin fin
Soñar con estrechar tu brazo
La poca esperanza yace
Cual lámpara en el hoyo
Para salir a buscarte
Aunque llegue a lo más hondo
No es el deseo motor de mi obra
Ni el placer razón de mi llanto
Pues para pensarte después de tanto
Ya las palabras me sobran
No obstante, es de mi anhelo
Ver tus ojos, paz para mis pesares
Perderme otra vez en tu cabello
Majestuoso mar de azabache
Tanto que siento
En mi insana enmienda
Es nada lo que pienso
Y permanezco sin repuesta
Pero me propongo buscarte
Así me tome una infinidad
El objetivo de hallarte
Así sea mi última voluntad
La distancia no será motivo de mis recuerdos
Desde que te vi y hasta el fin de los tiempos
Desde que nos conocimos en festejos
Y hasta que juntos crucemos las puertas del cielo
