Esta es la historia de Ocielf un pequeño niño que se encuentra en una Bioma en la que habitan animales increíbles y exóticos con un propósito de sobrevivir a los peligros que este pueda afrontar en su estadía.
Obra ligada a "La Gran Manada: Éxodo G...
Cae la noche, las estrellas resplandecen por todo el cielo como de costumbre y el viento sopla fuertemente dejando un susurro profundo en su camino, nieve por todas partes cubriendo hermosas cascadas congeladas, en ese lugar se encuentra Borde Nevado, una ciudad que rodea a lo que llaman La Gran Bioma, conformado por extensos bosques nevados y praderas un tanto mas cálidas.
En aquel lugar se encontraba Ocielf, de apenas 7 años caminaba el solo mirando a su alrededor, alertado de cualquier peligro, cualquier ruido estremecedor le dejaba temblando pues en ese lugar habitaban varias especies de animales, lobos salvajes aullaban a la luz de la luna llena y olfateaban buscando un peculiar olor que llamaba su atención, dos de los lobos mas jóvenes de la manada encontraron la fuente de aquel aroma y miraron fijamente al niño, lanzaron pequeños rugidos y hambrientos se alzaron a atacarlo, Ocielf no pudo hacer mas que huir de aquellas feroces criaturas escabulléndose por los arbustos y deslizándose cuesta abajo terminando en una pequeña cueva, no había mas por hacer, solo esperar a que su olor llamara una vez mas al par de lobos, acercándose lentamente a aquel lugar, estaban a punto de dar con el niño cuando un feroz oso se alzó en dos patas ahuyentando a ambas criaturas, pues en esa cueva mantenía a sus crías lo que lo llevo a protegerlas de cualquier peligro, Ocielf solo pensó que había salido de un problema para acabar con uno mas grande, pero el oso lo único que hizo fue darle un enorme rugido y rápidamente apartó a sus cachorros adentrándose más y más en la cueva, por alguna razón los osos huían de aquel niño en vez de atacarlo, la mirada perpleja y confundida del pequeño solo mostraba poco de lo que pasaba por dentro, es ese sentimiento de alivio que rodea tu cuerpo dejando una parálisis total dando así un momento de calma.
Al haber sido ahuyentados esos lobos y que la familia de osos no era un problema, este se recuesta en la entrada ya que sin una luz mas que la de la luna le seria imposible adentrarse más, a pesar de estar asustado no tardo mucho para que quedara dormido, pues todo lo que había pasado agotó sus energías casi por completo.
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UN DÍA ANTES
El sol esta en su punto mas alto, las multitudes llenaban las plazas y los mercados en todo Borde Nevado, en la plaza del norte de la ciudad varios niños se sentaban reunidos para escuchar relatos que un anciano contaba, estas hablaban del mundo antiguo, criaturas y leyendas que había escuchado a lo largo de su vida.
-Erase una vez un antiguo Malani aventurero que recorrió distintos lugares mas allá de Borde Nevado, su objetivo era recorrer todo el mundo buscando diversas criaturas y aprender más de ellas, su viaje lo llevo a unas montañas en las cuales una inmensa niebla cubría absolutamente la sima de estas haciendo imposible saber que tan alto podrían llegar a ser, algunos decían que criaturas extrañas se ocultaban ahí, otros que era un lugar de tormento y soledad en el que terminaban perdiéndose en la niebla por siempre, sin importar las consecuencias escaló la sima de una de las montañas y llegando la sima se encontró con un ave gigante con alas resplandecientes como un haz de luz, el cual al entrar en contacto se hicieron uno... o se lo había comido?-. Los niños reían a carcajadas por la amnesia del viejo, entre ellos se encontraba Ocielf, sin prestarle más atención al resto de la historia se levantó de ahí y comenzó a recorrer los alrededores pensando en lo que había escuchado pues la descripción del ave fue lo que llamó su atención, comenzaba a hacerse mas tarde y era hora de regresar a casa pues debía llegar antes de que anocheciera, ahí se encontraba su padre con su hermana pequeña Jenna.