Una oportunidad

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Nombre: Una oportunidad

Serie: Inazuma Eleven

Pareja: Kirino x Kariya

Historia/Edición: xlarazondeser

(Descarga directa) "La ultima primera vez" 5/10

Los personajes aquí presentados no me pertenecen, todos son propiedad de Level 5


Una oportunidad

(Kirino Ranmaru x Kariya Masaki)


La mirada fija en las respuestas, revisando una y otra vez si los resultados son correctos, el lápiz del número dos que es sostenido por su mano derecha no deja de escribir las ultimas conclusiones, el tiempo en el reloj se acaba y poco a poco el salón comienza a vaciarse, la cabeza del peli rosa se llenaba de ideas, estaba nervioso y eso se notaba, quizá era el hecho de recordar todo aquello que sus profesores le habían dicho acerca del examen o que había llegado tarde al mismo, en fin, eso era lo de menos.

Los nervios no le habían dejado dormir, repasando una y otra vez los apuntes de aquel cuaderno azul fuerte que mantenía a un lado de su almohada, matemáticas, ciencias, historia, geografía, etc... Así había pasado las primeras horas de la madrugada, era tan lógico que llegara tan tarde a la escuela.

Kirino Ranmaru miraba atentamente por la ventana, estar en un cuarto piso en ese lugar era un completo privilegio, podía ver lo que él llamaba "todo" desde ahí, el sonido de un pupitre más que se quedaba vacío le obligó a despejar su mente, cerraba con cuidado el cuadernillo otorgado por el profesor que aplicaba el examen para poder entregarlo, se había demorado más tiempo de lo que planeó, una última mirada al salón antes de salir de él significaba que era todo.

Sus manos aún temblaban un poco, la oportunidad de estudiar en tan prestigiosa escuela estaba a su alcance, ahora tan solo pedía que todo hubiera salido bien, se recargó en el barandal y miró por completo el lugar, en verdad que era una linda escuela, sus pensamientos volvieron nuevamente a sus pasadas respuestas, le había ido bien de eso estaba seguro pero una extraña sensación no le dejaba tranquilo.

―amigo ¿Sabes dónde está el baño? ―esa voz le alejaba rápidamente de todo aquello.

―lo siento, yo tampoco sé dónde está, no conozco la escuela.

― Tú también has venido a hacer el examen ¿No? ―le sonrió―a mí me ha parecido demasiado difícil, creo que no he tenido mucha suerte.

Fue demasiado extraño, las palabras parecían haber desaparecido, ahí estaba de nuevo aquella sensación ante la sonrisa nerviosa del sujeto que permanecía delante suyo.

―te ayudaré a buscar el baño―fue lo único que al peli rosa se le ocurrió, se sentía la persona más tonta del mundo al actuar de esa manera pero por alguna razón no podía evitarlo

El lento caminar por los largos pasillos, echando miradas cortas al interior de cada uno de los salones que permanecían abiertos, aquel lugar era más que grande y por supuesto desconocido, fueron pocas las frases que ambos intercambiaron en todo el camino, la situación comenzaba a ponerse incomoda.

―gracias por acompañarme―habló por fin su acompañante―a veces soy algo desorientado, si es que paso el examen tendré que conseguirme un mapa.

Aquel simple comentario le había robado una sonrisa, lo pensaba atentamente, el lugar era demasiado grande, dudaba el hecho de tener que usar un mapa pero de alguna manera sabía que tenía razón, todo aquello era el inicio de algo, a un lugar al que muchos estaban ansiosos de llegar, con un poco de temor lo aceptaba, era momento de dejar atrás aquello que hasta entonces era normal, ya no había más cosas de niños, un nuevo mundo a su disposición se avecinaba, la curiosidad lo sabía y estaba más que presente, pronto sería suyo aquel sentir del que solo escuchaban hablar, esas experiencias a voces de las cuales pocos creían, todos esos nuevos sentimientos, tan solo faltaba poco.

―sabes, esto es un poco raro―le miró a los ojos―ni tan siquiera sé tu nombre, yo soy Kariya Masaki, es un gusto conocerte, descuida, no tienes que decirme tu nombre si no quieres.

Las voces lejanas anunciaban que estaban solos, su mirada se fijó en él, era uno de esos complicados "no sé qué" lo que le recorrió de un instante a otro el cuerpo, recordaba vagamente las palabras de alguno de sus inoportunos amigos al decir que jamás se iba a "ligar" a nadie con esa actitud, bueno en parte era cierto y entonces esa idea pasó por su cabeza.

―mi nombre es Kirino, también es un gusto conocerte―le sonrió aun mirándole a los ojos.

Si todas esas viejas historias que conocía eran en serio entonces estaba seguro de lo que estaba haciendo, por alguna razón todas comenzaban con alguien que sin más se atrevió a lo que los otros no y ese instante parecía perfecto para llevar esa vieja visión a cabo. Tomar un riesgo como el que estaba a punto de hacer requería de mucho valor, bueno eso parecía, las piernas no le respondían pero la idea estaba más que clara, no volvería a verlo de cualquier manera, ¿Por qué no arriesgarse? Lo pensó por un momento, definitivamente estaba loco.

Aquel chico secaba sus manos con cuidado, parecía estar pensando en algo que decirle pero el silencio formado desde hacía un rato no se rompía, tan solo un momento bastó, sin saber cómo lo hizo el peli rosa se acercó, sus labios rosaban suavemente los del otro, pareció mucho el tiempo en el que ninguno de los dos hizo movimiento alguno, sus labios se separaron lentamente, una mirada fugaz que daba paso a otro beso y a otro más.

La escena permanecía, sin querer dejar de hacerlo, sus manos estaban aferradas en su cintura, el peli rosa no parecía querer romper el encanto, una acción de improviso había llevado a eso, sus bocas se separaban una vez más para tomar aire, nadie interrumpía, nadie hablaba, en ese instante tan solo eran ellos dos, sin más, no necesitaban más, no en ese momento.

―espero que hayas tenido suerte en el examen―eran las últimas palabras que el peli rosa se acercó a decirle al chico después de darse cuenta de la hora.

Sus pasos eran apacibles hacia la salida, no sin antes fijar su vista en las lindas jardineras cerca del laboratorio de química, aquella mirada se perdió entre los grandes salones y el auditorio. El sonido de los autos apenas saliendo de aquella puerta le molestaban los oídos, debió haberlo imaginado, se tardó demasiado tiempo ahí dentro, su escuela no quedaba muy lejos de su casa así que le daría tiempo de ir a comer algo y luego asistir a clases, una sonrisa que se dibujaba sin razón en sus rostro fue el saludo informal a la gente que compartía el camino en sentido contrario.

Sus pasos volvían a hacerse lentos al recordar lo que había hecho, aún no se la creía. El camino que venía seguramente estaría lleno de lindas experiencias, esa sin duda era la primera de muchas, solo debía esperar, tan solo faltaba poco.


FIN



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