Se hacia de noche y caminaba a traves del terrible desierto nocturno; solo tengo sed y deseo solo un poco de agua.
Hace 7 horas desde que han atacado a mi grupo, creo que fui el único sobreviviente, salvo por nuestro líder, ese maldito, nos entregó a el peor grupo de bandidos del desierto los "Camel Spider", y solo por plata... Gente así no debería seguir en este mundo, que más da, en algún momento recibirá su justicia. una botella de agua, una pistola con un disparo y una gorra fue lo único que pude rescatar. —No tengo idea si podré sobrevivir ante este gran coloso de la naturaleza. Jason amigo, espero que me recibas bien como en los viejos tiempos, pronto nos veremos del otro lado—
Miro las estrellas con el deseo de una señal que me de esperanza de seguir adelante, y luchar, sin embargo, nada ocurre. Mis piernas siguen moviéndose sin fuerzas y sin que se los ordene, tengo la mirada perdida viendo el cielo nocturno hasta que mi vista queda totalmente nublada, -no puedo mas, lo siento mucho hermano, no cumplire la promesa de jugar contigo de nuevo- mi cuerpo cae sin nada que lo detenga, ni que amortigue la caida, lo unico que veo frente a mi es un brillo como una estrella, solo puedo pensar en sus bellos ojos- Sofía... Te amo, cuida de mi hermano porfavor y, nunca dejes de luchar, mi corazon te pertenece-...
- 12 horas despues
—¿Dondé estoy?—
—¿Esto es tuyo?— tiene mi dije, el dije que me dio Sofia, y la cadena de mi madre
—¡Devuelvemelos!— le digo muy estresado. Siento un dolor agudo en el estomago que me impide moverme
—Ten cuidado, una serpiente ah mordido tu vientre, podrias abrir la herida y morir—
Hasta aquí llego mi cordura, solo respiro el aire que me permita inhalar la herida y logró tranquilizarme aunque sea un poco. Estoy vivo y eso es lo que cuenta.
— Señorita, ¿dónde estamos ?— digo con preocupación
— En el este de Ecuador — dice con tono de tranquilidad
¿En el este? Bueno, al menos no me encuentro demasiado lejos de lugar donde fue atacado el grupo.
— Señor, ¿puede decirme cómo llegó a ese lugar? —
— Rodrigo, puede llamarme Rodrigo —
— Muy bien, Rodrigo ¿Puede contarme lo ocurrido? —
— Bueno, me encontraba con mis camaradas en una cantina en busca de información, acerca de la antigua piedra filosofal, una piedra que es capaz de convertir el plomo en oro y dar energía, todo gracias a unos raros componentes y muchos años de preparación— Hice una pausa para regresar al punto de mis camaradas — Preguntamos al dueño del lugar si conocía algo acerca del paradero de la piedra.
— ¿Y que le dijo? — preguntó con más interés
— Al noreste del país vive un anciano que se rumorea el posee ta piedra fue lo último que dijo antes que le llamara su hijo.—La enfermera me miró de un modo que daba la sensación de estar asustada
— ¿Eres una clase de químico?—
— En realidad solo soy un explorador.—
— Oh entiendo, bueno no quiero parecer alguien que le gusta meterse en los asuntos que no le incumben, será mejor que retire su bacinica de una ves — ¿Qué rayos? Alcanzó a mirar una rara marca en su brazo, es .... Es una araña. Los Camel Spider tenían un tatuaje igual... Es una de ellos.
Trato de mantener la calma, tengo que salir de aquí, a como dé lugar — Disculpe señorita, ¿a donde han llevado mis cosas? —
— Oh, en una habitación al otro lado del edificio, pero descuide, están seguras — ¿¡Al otro lado del edificio!? Maldita sea. Tengo que calmarme y pensar en algo, si no sabe que soy un miembro de la caravana que atacaron puedo salir de aquí, pero debo apresurarme.
—Que vergonzoso es esto, lo siento mucho— una parte de mí lo dice en verdad.
—Descuide lo hago todo el tiempo—
—No volverá a pasar, podría decirme ¿dónde están los baños por favor?—
—Claro, solo deme unos minutos para limpiar esto—
—Muy bien y enserio lo siento— solo queda cruzar los dedos y esperar que no suceda nada más.
La enfermera salió de la habitación para limpiar la bacinica, solo tarda unos minutos en mover el cerrojo, pero su teléfono suena, y cierra la puerta, no puedo oír nada, ¿De qué está hablando? Tarda unos minutos más en volver sin embargo ahora viene acompañada de un médico, joven, delgado, usa lentes con bastante aumento — ¿Como se encuentra joven, ah descansado bien? — algo me dice que no ha venido a decirme que puedo salir de aquí — si, gracias lo eh hecho.— Mientras nuestra conversación transcurre veo que la doctora oculta algo detrás suyo, mi cabeza gira a dirección que toma, se coloca junto de mi cama y la noto con una sonrisa forzada, mierda creo que ya no soy solo un paciente más. — ¡Ahora! — grita el doctor; es una jeringa lo que ocultaba. Logró detener su brazo pero estuvo muy cerca, tuerzo su mano y logró quitarle la jeringa, me paro rápidamente de la cama y empujó al doctor fuera del camino entre la puerta y yo, no hay momento de hacer un plan sólido, debo salir de aquí.
