He decidido sin más dejar de amar tanto, dejar de darlo todo, dejar de depositar mi vida en una cuenta que tiene más fugas que lágrimas en mis ojos, he decidido no llorar más... yo que no sabía llorar y ando desperdiciando gotas de mi alma.
Cuando un corazón es duro y se ablanda un poco termina desmoronándose como arena entre las manos y es necesario para su preservación no dejarlo que se ablande más... NUNCA MÁS
