Abrió sus ojos de golpe, la sonrisa en su rostro se extendió de oreja a oreja, se quitó las sabanas de encima y saltó fuera de la cama casi tropezando con sus propios zapatos, como pudo se colocó sus sandalias para correr fuera de su habitación. Corrió lo más rápido que pudo a las escaleras de maderas de la vieja cabaña en la que habitaba, en el último peldaño salto como si fuera un obstáculo, se dirigió rápido a la cocina llamando a su abuela
_ ¡Abuela! ¡Abuela! _ se detuvo en la entrada de la cocina _ ¿Dónde estará? _
Olfateo un poco el lugar pero el aroma de su abuela no se encontraba por los alrededores, camino al despacho donde ella suele quedarse hasta tarde leyendo, tal vez la noche pasada se había quedado perdida entre las letras de los libros que tanto leía una y otra vez, entro despacio cuidando de no hacer mucho ruido y poder distraer a su familiar, pero se dio cuenta que tampoco estaba. Cerró sus ojos y respiró profundamente, llegaba todo tipo de olores hasta que una de ellas se le hizo familiar
_ ¡Abuela! _ grito emocionada _
Corrió de regreso hasta la parte trasera de la cabaña, rodó la puerta y justo frente a ella estaba la mujer que tanto quería e idolatraba. Grito una vez más su nombre provocando que la mujer de avanzada edad se volteara, no asustada, ya que sabía perfectamente que su nieta se había levantado y que la estaba buscando por todos lados como loca, le regaló una de esas tantas sonrisas de felicidad. La joven entró en el jardín no corriendo hacia su segunda madre, corrió hacia el montículo de hojas recién barridas y se tiró en el. La mujer se comenzó a reír a carcajadas por lo traviesa que era su nieta
_ Ya... Ya... Sal de ahí _ le dijo divertida la anciana _ ¿Por qué me buscabas con tanta prisa? _
La niña de cinco años salió de entre las hojas, muchas de ellas se quedaron prendidas en el cabello castaño como si fueran un delicado adorno, dejo que su risa se calmara un poco hasta que pudo hablar correctamente, se apartó del desordenado montículo de hojas y se colocó al lado de su abuela que seguía regando las flores de su jardín
_ Por fin tuve mi sueño _ dijo con cierto encanto la menor _ Lo vi... Ya sé quién será mi pareja _
Una leve pero sonora carcajada hizo que la niña alzara la mirada hacia su abuela, la contempló por un momento, no había sido ella quien se rió, sino el ser que habitaba dentro, esa parte de donde ella venía, siguió mirando hacia las flores para seguir contando su sueño
_ ¿Cómo era? _ le preguntó la anciana _
_ Es líder de una manada, abuela, el un alfa supremo, muy respetado _ comentó la pequeña _ Su pelaje es tan negro como la noche, sus ojos son cafés y profundos, dejará marcado a toda la manada _
La niña relataba con cierta emoción en sus palabras, era su primer sueño desde que su abuela le dijo a que rango pertenecerá, su abuela, la alfa de la actual manada, una anciana dotada de las mayores virtudes que un lobo puede tener, líder, consejera, defensora, curandera, entre tantas cosas, esa mujer de años de existencia le dijo desde que tuvo conciencia que sería una Beta muy importante en su manada, que con solo su presencia marcaría el sendero de millones de historias entre los suyos, si, ella también era un lobo de la línea principal, estos se caracterizan por ser de sangre totalmente de lobo, sin ser modificados ni transformados por la mordida de un lobo, eran auténticos, pertenecía a la rama principal de los lobos, seguido del alfa estaba el beta y después de el delta, los tres principales y pertenecientes a la línea real, seguido de ellos se encontraban los subordinados, que a pesar de ser parte de los betas y deltas, estos eran diferentes a la línea real, su nacimiento en la familia de lobos era poco tradicional, los cuidadores, centinelas y scout, eran lobos procedentes de mordidas o rasguños de algún lobo de línea real, los omegas, la parte más baja del rango, estos podían ser parte de la línea real pero que serán omegas si el alfa de la manada lo haya dictado así, otra razón, es que haya sido parte de la familia pero por asuntos desconocidos la haya dejado, todo eso lo tenía muy en claro, ya que ella era una beta, la mano derecha de los alfas
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DESTINO
FanfictionEs una fuerza sobrenatural... inevitable cambiarla... al nacer nuestro camino fue forjado, cada cosa que hagamos ya estaba predestinado, por más que quiera... sé que no puedo cambiarlo, los sueños siguen, cambio de camino constantemente pero no camb...
