13 años sin escuchar su voz...
La luz ciega hoy mis ojos
ahogados en inmenso mar.
Maldito 13 que persigue vidas,
puertas, sueños y huidas.
Lejos de sentir nostalgia
La rabia inunda el alma.
Una vida vacía a sus espaldas
Como látigo que pinta cicatrices.
Escupió su destino envenenado
Desde las llagas sangrantes del pasado
Terminó esclavo de su adiós
y abrazado a su imagen de neón.
Un 23 de octubre nació el recuerdo
Un 23 de octubre murió el dolor.
A mi padre
