Cuando pasó, fue en el año 2014.
Supuestamente, según la noticia, unos científicos investigaban un virus que podría haber sido la cura de muchas enfermedades, y habría podido salvar muchas vidas. Creo que era algo como el cáncer, o una de esas enfermedades complicadas que pueden –Con el tiempo- llegar a ser mortales.
El caso es que, mientras realizaban unas pruebas, se les cayó un poco sobre unas galletitas que había en la mesa. Nada preocupante, por supuesto, hasta que –Según se leía, en pocos segundos- estas desarrollaron extremidades y una cara, para luego saltar a atacar a todo el que estuviese en la sala. En resumen, era como el típico virus zombie, pero en vez de matarte y hacerte un caminante no-muerto, te hacía en una galletita gigante con ganas de morder cosas. Porque no era que iban directamente a los seres vivos. Todo lo que veían que se moviera al menos un milímetro, se le tiraban encima y comenzaban a masticarlo.
Ya son 6 meses desde que empezó, y aún sigo preguntándome cómo pudimos aguantar tanto. Decidí que, en cualquier caso, sería buena idea dejar un registro de cómo fue por si me llego a transformar en una de esas monstruosidades, y por eso es que estoy escribiendo esto. Por ahora –y por suerte- estoy con un grupo de sobrevivientes que encontré mientras huía. Me contaron muchas cosas sobre los 'mutantes', por ejemplo, que el plomo casi no les hace efecto. No están seguros de por qué, pero dicen que la leche caliente y el agua las destruyen más rápido que las armas comunes.
Estos, gigantes –Creo que para ser precisos, dos metros- podridos y con dientes muy afilados, tenían el típico aspecto de una galletita gigante, solo que con un leve tono verdoso, y notablemente muy secas. Algunas, hasta le faltaban pedazos.
Ahora mismo, corremos de un grupo grande de los pedazos de masa porque nos quedamos sin municiones. Yo sin querer me separé, para automáticamente ir a esconderme en el lugar más cerrado que encontrara –Al caso, una caja grande-, y así desear que se fueran sin notarme. Sinceramente, me hubiese gustado comprobar si me habían visto mis compañeros cuando me fui hacia este lado. Puedo oír ruidos afuera, entre gruñidos y golpeteos, no tan lejanos como desearía que estuviesen.
Ahora, puedo reconocer que son pasos. Y suenan cada vez más cerca.
Están ahí. Ahí afuera.
Perdón.
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La Invasión de Los Mutantes
HorrorOneshot que hice hace unos dos años para un concurso. Trata de un mundo alterno con un apocalipsis de Galletitas-Zombie. Portada Pendiente.
