Me dirijo sola hacia la biblioteca por qué los chicos se han ido a la cabaña de Hagrid, yo vengo saliendo de pociones con unos pergaminos en mano y una trabajo que prefiero hacer de inmediato. Me dirijo a la biblioteca para buscar un libro que estaba leyendo el otro día y recuerdo perfectamente que en ese libro está todo lo que necesito para hacer el trabajo. Cuando llegó a la biblioteca me dirijo rápidamente a la sección en donde vi por última vez el libro.
Cuando comienzo a recorrer los estantes con los ojos, no veo el libro por ningún lado, tendré que venir otro día para hacer el trabajo. Pero ya que estoy aquí voy a buscar mi libro favorito; Historia de la magia.
Voy a un lugar que este vacío para poder leer el libro que tengo en mis manos, mientras busco un lugar me encuentro con una cabellera rubia y si, es Draco Malfoy con un libro sobre sus manos a punto de sentarse en los mejores asientos de toda la biblioteca.
No tengo ganas de que nadie me insulte en estos momentos pero el único lugar que está libre de los escandalosos que vienen a la biblioteca solo para jugar ajedrez mágico es junto a él.
Me siento a su lado y dejó los pergaminos de pociones a un lado, él me mira desconcertado, pero luego vuelve a su gesto arrogante de siempre y sigue con su lectura.
Espero un buen rato a que me insulte pero no lo hace, solo se queda con la vista en el libro y finalmente me doy cuenta de que el libro que tiene el es justamente el que necesito para hacer el trabajo. El lo tenía! Y como quiero hacer el trabajo de una ves por todas, me arriesgo.
- ¿Cuando vas a terminar el libro?
- ¿Me hablas a mí? -Dice el con disgusto.
- Si...te hablo a ti.- Dije con la cabeza en alto para que notara que él no me intimida en absoluto.
- No lo sé ¿por qué, quieres leerlo? - Preguntó con la mirada aún en el libro.
- ¿No es obvio? Para que están los libros...para leerlos, claro.- Dije impaciente, solo quiero saber cuándo va a terminar el libro!
El levanto la vista de él libro con gesto divertido- Te enfadas muy rápido Granger...Así que quieres el libro para el trabajo, me lo llevaré durante un tiempo.- Dijo
- ¿Cómo sabías que era para el trabajo? Espera! ¿Te lo llevaras? - Dije gritando, me alteró mucho que él se lo quisiera llevar solo por qué yo lo necesitaba.
- Podrías bajar la voz?! - Dijo en un susurro que pretendía ser un grito.- no quiero que me echen de la biblioteca por tu culpa!
- Entonces seguiré gritando! - Solo lo hago por qué estoy muy enojada, aunque no me conviene hacerlo. La última vez que me escucharon gritar en la biblioteca no me dejaron entras en dos semanas! Solo grite por qué el final de un libro no me pareció bien, pero dos semanas! Eso es mucho...pero con tal de molestar a Malfoy.- Es que enserio no puedes ser bueno solo por un momento?!
- Granger...quieres el libro? - Me preguntó el rendido.
- Claro que quiero el libro, o si no, no estaría aquí!- Dije enojada y gritando.
- Bueno.- dijo él haciendo como que me pasaba el libro, al tiempo que me arrebataba el libro que yo misma estaba leyendo. Cuando reaccione él se iba corriendo con su libro y el mío-....ven por el!
- No puede ser.- Dije aún más enojada.- Draco Malfoy! Trae ese libro...ahora! - Grite y todos en la biblioteca ya tenían sus ojos en mí y en Draco que se alejaba cada ves más de mi.
- Ven por el! - Me gritó agitando los dos libros.
- No estoy para estos juegos...! - Ya no aguante más y salí corriendo tras el, corrimos por casi toda la biblioteca, cuando gane un poco de ventaja me lancé arriba de él haciéndolo caer de cara al suelo y yo aproveché para quitarle los libros de las manos, corrí a través de los estantes tirando a todo aquel que se me cruzaba a un lado y se me ocurrió irme de la biblioteca para perderlo allá fuera, pero cuando voy llegando a la salida con Draco detrás de mí, iba tan rápido que casi no me doy cuenta cuando apareció la profesora McGonagall por delante de mí y cuando pare Draco chocó conmigo y casi caímos los dos.
- ¿Pero qué esta pasando aquí? - Pregunta a Draco y a mí.- Cual es el motivo de que estén corriendo por la biblioteca como si fueran de primer año!
Yo y Draco nos miramos, la verdad no sé porque le seguí el juego, el solo quería molestarme como siempre y yo como una tonta caí. Ahora tengo que decirle todo a la profesora McGonagall.
- Lo siento profesora...- Dije antes de ser interrumpida por Draco.
- Cállate Granger, lo que pasó profesora fue que yo quería un momento de paz por eso vine a la biblioteca, pero luego llegó Granger y arruino todo el silencio que había...
- Pero, que?! - Dije, ofendida por aquella mentira.- No puedes ser más mentiroso!
- Lo ve profesora, sigue gritando...- dijo Draco señalándome y después alzando las manos.
- Los dos van a ser castigados por hacer desorden en la biblioteca, por no saber comportarse de manera correcta, por no saber decir la verdad.- Dijo eso ultimo mirando a Draco.- Ah y por no saber comportarse de manera civilizada, señorita Granger como una dama se lanza arriba de un chico solo para quitarle un libro! - Yo sentí mis mejillas arder y no podía mirar a la profesora, nunca le había traído problemas, pero este hurón oxigenado mes la va a pagar.
- ¿Cuál será el castigo? - Dijo Draco.
- Van a pasar un mes castigados, cada día por la tarde tendrán que ir a mi oficina para ver qué trabajo les asignare.- McGonagall estaba verdaderamente furiosa.- No es posible que los mejores estudiantes de sus casas se comporten así! - Exclamó esto último y se fue.
Espere a que todos volvieran a sus actividades y estaba lista para reclamarle a Draco todo lo que había pasado por culpa de él.
- ¿No ves lo que provocas? - Dije ahora sin gritar, no quiero llamar más la atención.- Ahora tendré que estar contigo todos los días por la tarde.
- ¿Tu crees que a mí me gustara pasar todas las tardes con una sangre sucia?
- Pensé que ya no usabas ese término...como no te das cuenta de ta de que tus palabras duelen.- Dije dolida por su comentario.- Adiós y sabes que? Quédate con el libro!
Draco miro como me iba hacia la salida y estoy completamente segura de que se me quedaron los pergaminos de pociones pero que más da, no quiero volver a ver al idiota de Malfoy. Así que quizás vuelva mañana a buscarlo, por ahora solo necesito descansar y espero que no me hallan prohibido el paso a la biblioteca. Por qué si me prohíben el paso a mi lugar favorito, que are?
Ahora me dirijo a a la casa de Gryffindor, cuando entro me encuentro a Harry y Ron.
- Te ves horrible...- Dijo Harry y sé que estoy despeinada y todo, pero no quería que me lo dijeran.
- Gracias, Harry. Yo también te quiero.- Dije lo más sarcástico que pude.
- Lo siento, ¿pero que es lo que pasó? Todos hablan de que tú estabas corriendo en...¿la biblioteca? ¿Y con Malfoy?
- Me quito un libro y tuve que seguirlo, era el libro que necesitaba para el trabajo!
- ¿Pero por qué no simplemente te fuiste y volviste otro día? -Dijo Ron a un lado de Harry.
- Ron tiene razón Hermione, tú sabes que Malfoy solo te quiere molestar. No debiste de seguirle el juego, ahora eres tú quien va a ser castigada y todo por seguirle el juego.- Exclamó Harry
- Digan lo que quieran, pero yo me iré a dormir! - Exclamé muy frustrada.
Estupido Malfoy, me las va a pagar, por culpa de él no tendré las tardes libre. Y además tendré que pasar todo ese tiempo con el, cumpliendo el castigo que será por un mes, ruego que el mes pase lo más rápido posible.
En el cuarto solo está Lavander quien comienza a hablarme de inmediato, la ignoro y no puedo negar que la odio tanto como a Draco. Como puede Ron salir con ella? Me acuesto y me quedó profundamente dormida, de verdad estaba muy cansada.
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Este a sido el primer capítulo, espero que les haya gustado y debo admitir que me gusto mucho escribirlo.
~Nos leemos pronto...
