El camino a la escuela nunca ha sido aburrido, si están mis amigos a mi lado, por eso sé, que si algún día no estoy con ellos en esos momentos en los que hacemos tonterías, no sería yo y lo sé porque así fue todo ese tiempo donde lo único que importaba era cuando nos volvíamos a ver, cuando llegaba el profesor, cuando se iba, eso era nuestra juventud y fue gracias a Sebastián y Aranza que extrañare esos días... lo siento estoy hablando de más. Vamos a lo importante, ese día era caluroso caminaba a lado de Sebastián y platicábamos sobre aquello.
-Las mañanas podrían ser más cansadas, y más si es lunes-dijo Sebastián cuando nos paramos en la entrada del colegio privado Nalfrow que ese día se veía amenazador.
-Lo se Sebastián, no quería pararme hoy pero alguien fue a mi casa temprano a levantarme solo porque hoy vienen de nuevo los de último curso ¿no? (y nos darán clases suplementarias gracias a que me distrajiste en los exámenes)-respondí
-Hay si pareciera que fue hace dos días que se fueron, pero llevan dos semanas ¿cierto?-dijo Sebastián
Sera porque no has dejado de ver la foto de ella en tu celular-pensé
-Es verdad, pero ¿crees que ya puedan usar el salón del último piso de nuevo?-pregunte
-Sí, la arreglaron hace poco-dijo Sebastián
-¿Seguro?
-Sí, y los de servicio dijeron que quedo como nuevo-dijo mientras entrabamos al edificio de la escuela por la puerta principal y caminábamos hacia el salón que se encontraba en el segundo piso-que bien no, porque después de ese fuego, yo pensaba que no se arreglaría
-Hay si mi Michel, mi Michel-me burle con voz cursi sobre su amor platónico de Sebastián, yo sabía que odiaba que Aranza y yo nos burláramos de eso desde que nos contó. Él no era bueno con las chicas, era popular pero le faltaba hablar siempre era muy tímido y cuando conoció a Michel ese día al tropezarse con ella se enamoró pero no dijo nada y pareció estúpido al estar tartamudeando enfrente de ella claro ella era linda, una excelente alumna y mayor que nosotros pero fue muy tonto eso, ese día Aranza y yo lo sacamos de ese apuro por poco me babeaba la mano de lo sorprendido que estaba.
-Cállate-dijo furioso mientras me golpeaba el hombro
-Hay como quisiera besarla, hay si ¿verdad?-seguí molestándolo
-Ya Fred-dijo una voz femenina atrás de nosotros, me gire
-¿Por qué Aranza?-le dije a la hermosa chica que estaba frente a mí, su cabello castaño lacio relucía con sus hermosos ojos verdes y me provocaba un paro cardiaco
-Fred recuerda que Michel Vonleep solo es de Sebas y de nadie más-se burló y me guiño el ojo
-Si es cierto, lo siento Sebastián-lo dije en broma
-JA JA JA que graciosa Arzi-dijo Sebastián retándola, Sebastián era el amigo de la infancia de Aranza desde la primaria por eso se llevaban pesado
-Que quieres pelea
-Dale-se empezaron a empujar
Se calmaron después de entrar al salón de clases, paso el profesor Rene (nuestro asesor) a decirnos algunos consejos diarios: -No porque ya estén en segundo se pongan a descansar que en el camino del viajero se tienen que esforzar para alcanzar su propio camino que dé en ese lugar soñado- luego se retiró porque había junta general, así que todos salimos a los pasillos que tenían unas ventanas para la plaza, que estaba rebosante de alumnos que estaban muy alegres del tiempo libre.
-Ya deja de mirarla, que se te cae la baba-dijo Aranza al ver a Sebastián que miraba a Michel estúpidamente
-Déjame Arzi-se puso rojo
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POR NOSOTROS
RomanceNo saber si vivir con amor y pasión o con una amistad insuperable ellos lo decidirán.
