Engañada...

863 28 1
                                        

-No puedo creerlo...

-¡Hermione! -Gritó al verse sorprendido -¡No es lo que parece!

-¿Ah, no? ¡Pues a mi me parece que te has estado enrollando con Lavender a mis espaldas! -Le grité y me volteé bruscamente para gritarle también a la nombrada, pero ella ya se había perdido en los interminables pasillos del colegio.

Las lágrimas comenzaron a nublar mis ojos, pero no quería llorar, no podía llorar, no frente a él. Me arranqué del cuello el collar que me dió cuando nos volvimos novios, lo tiré y me fui del lugar sin rumbo fijo, solo quería salir de ahí. Sentí que mis lágrimas comenzaron a descender lentamente de mis ojos en contra de mi voluntad, hasta mi propio cuerpo me traicionaba, cada lágrima que derramaba en silencio era algo que acababa de perder: Amor, ilusión, felicidad, confianza en mí misma y en los demás, y un collar, sí, ese collar que había tirado con tanta furia momentos antes era lo que me hacía llorar con más fuerza, para mi eso representaba todo lo que había vivido con Ronald; cuando salvamos la piedra filosofal, cuando enfrentamos al basilisco (bueno, el y Harry, porque yo estaba muy ocupada estando petrificada como para ayudarles), cuando liberamos a Sirius, el torneo... Todo, todo lo había perdido. Llegué al baño de las prefectos y me puse a llorar con fuerza. En eso oí como alguien entraba al baño y al subir la mirada me vi frente a frente con... ¿¿Malfoy?? ¿Qué hacía Malfoy en el baño de chicas? Entonces un pensamiento pasó fugazmente por mi cabeza, miré a mi alrededor y ver un baño que no conocía confirmó mis sospechas. Malfoy no estaba en el baño de chicas, ¡Yo había entrado al baño de hombres! Me puse roja de vergüenza, y bajé inmediatamente la mirada, sintiendo como mis ojos se llenaban de lágrimas otra vez. Nada me salía bien. Juro que en ese momento consideré seriamente la opción de salir de Hogwarts sin terminar mis estudios ni dar mis ÉXTASIS (Pues sí, la directora McGonagall nos obligó a todos a volver a tomar los cursos que tuvieron durante la guerra, como si ganar la guerra contra Voldemort no fuera suficiente). Pero inmediatamente deseche esa opción, no podía mostrarme débil, nunca más. Me levanté, le lancé a Malfoy una mirada dura y me marché a grandes zancadas, sintiendo de nuevo las lágrimas traicioneras en mis mejillas, sin embargo, antes de voltear la esquina y perderme en los infinitos pasillos, el hurón albino me dijo en tono burlón:

-Vuelve cuando quieras Granger, pero procura que esta vez no sea después de descubrir la infidelidad de la comadreja

Me quedé petrificada ¿Cómo supo lo de Ronald? Me voltee y voz un hilo de voz fruto de la represión de las lágrimas y la vergüenza pasada, le pregunté:

-¿C-c-cómo lo supiste...?

-Soy el príncipe de Slytherin, tengo mis medios. Obviamente tu no los conoces, ya que eres una asquerosa sangr... Una Gryffindor -Se corrigió torpemente mientras bajaba la cabeza.

Eso sí era raro, Draco Lucius Malfoy Black... ¿¿¿Bajando la cabeza??? Y tampoco me llamó sangre sucia ni nada por el estilo. Me quedé observando tratando de entender el porqué de este comportamiento tan extraño cuando su voz de serpiente me sacó de mis pensamientos

-Entonces... ¿Vas a ir a tu dormitorio y te quedarás en el baño de hombres a esperar que alguien te encuentre y te quite tu reputación de "La bruja más brillante de su generación"?

-No se Malfoy, pero lo que sí sé es que si sigues comportandote como antes de la guerra, va a ser tu reputación la que no cambiará: Luchaste en las filas de Voldemort, hijo de mortífagos, de hecho, ¿Tú también eras un mortífago verdad? -Al decir eso hice un hechizo que subió la manga de su brazo izquierdo, dejando ver una cicatriz casi imperceptible -. Puede que la marca haya desaparecido, pero tu pasado nunca desaparecerá. Tú puedes cambiar eso, no lo tomes como un consejo, tomalo como una orden, porque si no me obedeces, me apuesto todas tus cámaras de Gringotts a que no te va a ir muy bien en la vida...

Después de la Guerra -Dramione-Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora