"Enamorarse como es acostumbrado no es el problema, pero... y el amor?"
- Recibo opiniones y correcciones con gusto, es mi primer libro y aún hay mucha historia por contar -
Un tropezón fue suficiente para despertar de sus pensamientos lejanos.
Tocando su rodilla intentando calmar su dolor, Lisa recordó en que calle se encontraba, hace unos minutos había salido de su trabajo y siempre acostumbraba caminar a casa ya que no era muy lejana. Este era su momento de calma, y en ese punto sus pies la llevaban por su ruta habitual inconscientemente y su mente la acompañaba con sus multiples pensamientos.
Llegó a su apartamento después de sus compras diarias, era costumbre para ella hacerlo de esa forma justo como lo hacia su madre cuando era una niña. Dejo sus llaves, tacones, y bolso a un lado y se preparo para tomar una ducha. El agua recorria su cuerpo esbelto y proporcionado, no se consideraba una modelo, pero estaba orgullosa de sus largas piernas, su tez trigueña, su estatura por encima del promedio de las chicas sin exceder, y su habilidad de comer todo lo que le gustaba sin sentir algún remordimiento por hacerlo, lo unico que no la completaba era su cabello difícil de tratar y sus senos un poco más pequeños de lo usual, pero siempre pensó que este tipo de figura la hacia ver atlética y deportista como lo fue en sus tiempos de adolescencia.
Término su día y con la mente inundada de su rutina diaria, su trabajo, pendientes, y algunas veces con su novio Charlie, con el cual llevaba 4 o 5 años, tenia alternas decisiones sobre como solucionar sus problemas diarios y como era costumbre no llego a ninguna conclusión.
-Señorita Lisa hoy tiene reunión a las 9 con el señor Smith, a las 11 con el consejo directivo, después del almuerzo con...- murmuraba su secretaria a su oído mientras la acompañaba apresurando su paso por alcanzarla y decirle su itinerario antes que llegará a la puerta de la oficina, mientras tanto ella la escuchaba como si estuviese a metros de distancia, estaba tan distraída que solo respondió - Gracias Margareth, imprimelos y llevalos a mi oficina como recordatorio -.
Tomo asiento en lujosa silla, su oficina impecable y perfectamente organizada, siempre le encanto como las cosas ajustaban justo en su lugar, y en ese momento recordó a su novio Charlie, hace un par de días que no hablaba con el y decidió llamarlo, el teléfono repicó un par de veces y pensó porque no la había llamado, por lo menos para saber como estuvo su día o si llego bien a casa, en ese momento bajo su teléfono y decidió no seguir intentandolo, no recordaba la última vez en que sus conversaciones eran extensas e interesantes con Charlie.
-Esta de acuerdo señorita Dane?- Pregunto su jefe Richard en su reunión, -Por supuesto Doctor, las nuevas estrategias de mercado para la colocación de inversiones me parecen perfectas- respondió ella con un aire de superioridad, siempre supo que Richard buscaba la forma de desprestigiarla en todo momento, pues pensaba que con 24 años Lisa era muy joven para el cargo que tenia en la compañia, y todo se complico aún más desde el momento en que él intento coquetear con ella y no recibió una respuesta agradable. Ella nunca dejaría que su jefe o alguien mas dañara su esfuerzo por su trabajo, de una u otra forma este era su método de distracción y estaba muy preparada para el mismo; en ese momento vibro su celular, era un mensaje de Charlie "Que tengas un lindo día, te amo", sintió aquellas palabras tan vacías que dejo su teléfono a un lado para seguir concentrada en su reunión.
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Desiciones - Una chica elegante, una elección dificil.
RomanceLisa Dane una joven, elegante y exitosa ejecutiva descubrirá en su rutinaria vida el siguiente paso después de enamorarse. Pronto, vera su corazón dividido y el obscuro secreto de su novio Charlie. Es momento de tomar una decisión.
