1- bienvenida

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Un día normal, uno de esos en los que no sientes nada, solo te sientes pleno, sientes tu respirar y hay tan poco ruido que das casi por seguro que lo que escuchas como tambores marcando una marcha, es el latir de tu corazón. Me pasa muy a menudo con mis días de calor, creo que hace tanto calor que pierdo la orientación y un poco de la noción del tiempo; parece que si lo hicieran adrede en una conspiración por aburrirme sin victoria alguna, siempre existe algo que hacer, siempre tengo algo nuevo que ver, aprender, sentir o vivir, no es como que la vida fuera un bucle infinito de las mismas cosas que se hacen día tras días hasta que mueras (seria un caos o morirías sin darte cuenta). Un día desperte y tenía que transportarme en el metro de la ciudad, tiende a ser tedioso estar parado ahí sin audífonos, viendo hacia la dirección que se supone debería venir el metro, no me quejo de su tardanza (realmente pasa rapido), pero es ridícula la cantidad de tiempo que se llega a sentir que pasa aun que solo sean cinco minutos los que tarda el  metro, sin hablar a nadie y solamente viendo la creciente mancha urbana que llega hasta las faldas de los cerros.

Pense en ese momento en que si el tiempo fuera una persona, que haría para pasar el rato... lo imagie de largas barbas que parecian manecillas de relojes viejos y su piel sin color llena de todos los nombres de personas que han vivido en la historia de la humanidad e incluso antes de ella, entre una combinación de gris y celeste poco llamativa, un sombrero tan viejo como la muerte lleno de polvo, sus ojos eran tan profundos que transmitía cierta preocupación por la paz que llegaba a trasmitir, su vestimenta era vieja que parecia de hace siglos...

Al percatarme de como era tenía el presentimiento de que acababa de crear un problema, tengo ciertos problemas psiquiátricos y acababa de crear a una persona que me seguiria por todo el día (llega a ser fantastico como el cerebro humano puede llegar a comportarse), sólo pude pensar una cosa- joder aquí vamos de nuevo.- exhalando con toda la desdicha del mundo y preparandome para actuar lo mas normal posible para que las demás personas no vieran mi forma de actuar.

Casi al instante que lo pensé, el tiempo se acercó a mí (fue casi poético cuando lo vi acercarse a mi porque ya venia el tren),  subí al metro y él se quedo en la estación, creí que ya me había desecho de él cuando empezó a avanzar el metro él atravesó la puerta y camino hacia mí.

-¿Creíste que no vendria no es asi?- dijo el tiempo en tono burlón- no te preocupes no tratare de molestarte, solo te observare mientras haces tus cosas terrenales- dijo casi tirando una carcajada. Se me ocurrió la grandisima idea de decirle que me contara un poco de él (posdata no lo hagan) y lo tuve platicando todo el caminó a casa de mi abuela.

Llegue con mi abuela y me dio de comer (amo su comida), y él aún seguía hablando de si mismo, llego un punto en el que yo me desespere y le dije- viejo, estoy ocupado, ¿Qué te parece si mañana nos ponemos  a platicar pero ahora si para prestarte atención?.

-vale, pero si no me hablas te seguiré igual que hoy-.  No supe si fue una amenaza o una advertencia pero solo dije que si con mi cabeza y se fue para dejarme en paz lo que quedaba del día.

En la mañana siguiente a las 5 a.m. me despertó el muy mal nacido (irónicamente yo le di la vida y eso me hace demaciada gracia) para platicar y le dije- viejo, planeaba hacerte una entrevista, ¿Por qué no me esperas a mediodía para hacerte las preguntas?

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