Lunes dieciséis

12 1 0
                                        

"Quedada con Jonah" - Leyó Elena Vázquez en voz alta mientras ojeaba las páginas de mi agenda.-¿Esto qué es?- Señaló con el dedo mientras con la otra mano me llamaba. La agenda estaba apoyada en sus piernas, que las tenía cruzadas porque estábamos sentadas en el suelo.

-Ah, nada, un chico que he conocido en la página esta-. Contesté algo nerviosa.

-Y.. ¿cómo es?, ¿de dónde?, ¿es guapo?, ¿qué edad tiene?, ¿No lo has conocido aún?...- Preguntaba sin pausa alguna.

-¡Elena!-. La interrumpí.-Hija mía, una por una, por Dios-.

-Perdona, es que como siempre nos cuentas todo y de esto no sabíamos nada.. pensé que no querías contarlo-. Dijo sospechosamente curiosa.

-Tiene el pelo castaño-. Empecé a responder como la que no quería la cosa.-Es de aquí; para mí sí es guapo; tiene veintiséis años; no, aún no lo he conocido en persona, nos vemos esta tarde en su tienda-. Me miró con cara pensativa, parecía que intentaba buscar otra pregunta más en su cerebro.

-¿Tienda?, ¿de qué trabaja?-.

-Es una tienda de informática que hay cerca de la Plaza de España-. Contesté un poco desganada. Elena se conocía todo la ciudad y más allá, seguro que sabía dónde era.

-Ah, sí, se llama "Informatik", ¿no?-. Preguntó intentando saber si lo conocía o no.

-Sí, esa-. Efectivamente, sabía dónde era, y conociéndola seguro que había tenido hasta un romance con él o le había besado.

-Pues ya me contarás por WhatsApp qué pasa esta tarde, ¿vale?-. Terminó de decirlo mientras sonaba el timbre de vuelta a clase. Me limité a asentir con la cabeza y a levantarme y coger la mochila para subir a la clase de inglés.

Pasadas las clases de dibujo técnico y cultura audiovisual, llegó la hora de irse a casa, comer rápidamente e irme. Cuando llegué, nos pusimos a comer y en seguida le dije a mi madre que tenía que ir a casa de una amiga a terminar un trabajo, a lo que asintió mientras comía unos espaguetis con tomate manchándose toda la boca.

Había quedado con él a las 16pm en la plaza de España, que eso estaba como a 15 minutos de casa, pero no me gusta hacer las cosas corriendo, así que salí a las 15,30pm de casa con mis auriculares rojos, la música a tope y, con lo primero que había pillado del armario y lo más cómodo; unos leggings grises oscuros, unas zapatillas deportivas Nike Air Max y una sudadera gris clarita con letras azules que ponía "Dublín", de mi maravilloso viaje. Me sentía nerviosa, después de las cosas que habíamos hablado y de las fotos que nos habíamos mandado... tenía la sensación de que después de unas semanas, tendría sexo, pero nada era seguro.

Como aún no había abierto la tienda, tenía las puertas cerradas, y me dijo que cuando estuviera fuera, que le avisase y me abría, y eso hicimos. Toda nerviosa y la tienda a oscuras y helada, me saludó con dos besos. Era bastante guapo para mi gusto (claro que mi gusto es muy extenso y mis amigas dicen que tengo el gusto en la uña del dedo gordo del pie, pero bueno), un poco más alto que yo, ojos castaños, pelo moreno rapado al 2, barba, complexión musculosa, vaqueros y camiseta verde.

-¿Qué tal?-. Preguntó serio.

-Bien, con la comida aún en digestión, ¿y tú?-. Contesté nerviosísima.

-Igual que tú, sólo que yo vivo más cerca de aquí que tú-. Me echó una sonrisa tras decir eso.-¿Qué quieres hacer?-. Preguntó seguidamente.

-No sé, ¿qué quieres hacer tú?-. Pregunté sutilmente.

-¿Yo?, besarte, pero quiero que te lances tú-. Así de claro me lo dejó.

Y tal como me lo dijo, sonreí y me lancé. Sus besos eran muy dulces para lo serio que era; en cada parada me sonreía. Mientras nos besábamos, sus manos, apoyadas en mis caderas, comenzaron a bajar hacia las nalgas, una mano se quedó ahí, y la otra se movió hacia delante, queriéndose meter por dentro del pantalón... y de las braguitas. Ya había comenzado lo que acabaría en sexo.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Sep 07, 2016 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

JonahStories to obsess over. Discover now